Citrícolas movilizados en el litoral ante falta de respuesta por subsidios

Los trabajadores citrícolas de Paysandú y Salto se movilizaron frente a las respectivas sedes del Ministerio de Trabajo en rechazo a la demora en la resolución de la extensión del seguro de paro, cuyo trámite se encuentra en el Ministerio de Economía. La medida afecta a unos 1.400 trabajadores entre ambos departamentos pero se eleva a unos 3.500 en todo el país, de acuerdo a los registros del Banco de Previsión Social (BPS).

Los sindicatos volverán a movilizarse el próximo viernes y, a nivel local, se concentrarán a las 9.30 en la plaza Artigas para marchar hacia la sede del Ministerio de Trabajo.

En paysandú

Melvin Nievas, dirigente de UTIA, señaló que en Azucitrus “este viernes finalizó el trabajo del turno que se encontraba en funciones y quedan los permanentes que son aproximadamente un centenar”.

Por su parte, Nelson Salinas –en representación de Utsam, que nuclea a los trabajadores de la empresa San Miguel, dedicada al procesamiento del limón– informó que la empresa confirmó la finalización de la zafra entre el 20 y 30 de octubre.

“Si bien nos encontramos trabajando, formamos parte del grupo de trabajadores que a fines de este mes concluirá su zafra. En algunos casos completan los 150 jornales previstos para el seguro especial, pero hay otras situaciones donde llegan a los 75 jornales. La movilizaciones son los caminos que nos quedan para que el gobierno defina de una vez por todas sobre esta situación que se alarga. Lo dramático es que en Azucitrus, así como en Salto, hay trabajadores que hace dos meses les dieron de baja por las heladas”, dijo Salinas.

En El Espinillar, cuando comenzó la zafra en mayo, los trabajadores le presentaron una carta al presidente Yamandú Orsi, “porque ya se sabía que la zafra iba a ser más corta que el año pasado y en ese encuentro ya le pedían que se agilizaran los trámites para que se aprobara el seguro especial”.

El dirigente remarcó que “entre junio y julio, las primeras heladas terminaron por condenar la zafra. A fines de julio nos reunimos en Salto con el director de Coordinación con el Interior del Ministerio de Trabajo, Darío Mendiondo, a quien presentamos un resumen primario de las afectaciones de la heladas por aquellos días. Allí, ya sabíamos que iba a afectar directamente a los trabajadores”.

Las reuniones continuaron con el MTSS, la Dinatra y los diputados, “a quienes explicamos sobre la gravedad de la situación. Pero las autoridades no toman conciencia de lo dramática que es la espera de dos meses, mientras se deciden por el seguro especial”.

Durante la movilización, en comunicación telefónica, Mendiondo confirmó a los trabajadores que el trámite se encuentra en el Ministerio de Economía, desde donde irá a Presidencia y de allí deberá ser elevado nuevamente al Parlamento para su aprobación.

En salto

Marcelo di Paola, dirigente del Sindicato Único de Citrícolas de Salto (Sucsal), dijo a EL TELEGRAFO que en todo el país ascienden a unas 3.500 personas, aproximadamente, de acuerdo a los registros del Banco de Previsión Social. “La transformación de la matriz productiva en la citricultura llevó a esta situación. Las empresas se han abocado a las variedades netamente exportables a Estados Unidos donde hay una ventana comercial y el resultado son zafras cortas. A lo largo del tiempo se procesa mucho volumen en el mismo período y las heladas de junio y julio hicieron caer los jornales. Desde entonces, las empresas redujeron paulatinamente la zafra porque no tenían más fruta”, señaló.

En la empresa Frutura, donde se desempeña di Paola, se registran unos 1.000 empleos directos y hace un mes que finalizó la zafra de exportación. “Lo que quedaba era fruta en el campo que se va recolectando para la planta de jugo. La realidad de los sectores es variable. Por ejemplo, no es lo mismo lo que ocurre en los packings que en las áreas de cosecha”, aclaró.

El dirigente explicó que “cuando hablamos de la transformación varietal, no es algo que se hizo a favor de los trabajadores para otorgar mayor mano de obra, sino que se transformó de acuerdo a la demanda del mundo. Principalmente Estados Unidos tiene mayor demanda de fruta sin semilla y todas las empresas apostaron a esa variedad. Por eso, las ventanas comerciales son tan chicas que la zafra se ha reducido”.

Di Paola señaló que los trabajadores reclaman formar parte de la discusión. “Hace tiempo que insistimos en la instalación de la mesa multisectorial porque los trabajadores queremos aportar ideas y ver la posibilidad de extender la zafra con algún otro producto. No debería ser sólo citrícola sino que se podría implementar con manzanas, duraznos o uvas en la zona donde se encuentre instalada cada empresa. Ya lo planteamos y hasta ahora no tuvimos respuestas”.

En El Espinillar di Paola señaló a las autoridades que “a los empresarios le dieron ayuda casi instantánea. A los trabajadores nos siguen pateando la pelota. Porque a la vez que los trabajadores solicitamos el seguro, las pequeñas y medianas empresas recibían los subsidios. El hilo más débil que somos los trabajadores aún no tuvimos una respuesta concreta”, concluyó.