Hay legados y legados, pero sin dudas que, en medio de una generación que crece a la sombra de seudo ídolos populares, enaltecer la figura de quienes hicieron de su vida un ejemplo de heroísmo marca aún más.
En la víspera, en medio de un clima por momentos pesado debido a la alta temperatura, pero impregnado de emoción, tuvo lugar la apertura de una muestra histórica en la Jefatura de Policía de Paysandú, como parte de los festejos del Día del Patrimonio 2025, bajo el lema “Bicentenario en todos los pagos”.
La instancia sirvió para poner especial énfasis en la figura del coronel Basilio Pinilla, primer jefe político y de Policía de Paysandú, quien en su administración concibió la construcción de la actual Casa de la Policía, edificio que en sus orígenes también cumplía funciones de casa de gobierno.
El encuentro fue particularmente significativo por la presencia de las señoras Nidia Pinilla y Ofelia Gianoni, bisnietas del coronel, quienes participaron con visible emoción de la ceremonia. También estuvieron presentes autoridades departamentales, como el intendente en ejercicio Ricardo Molinelli, e integrantes de la Comisión de Patrimonio, entre otros invitados, quienes fueron recibidos por el subjefe de Policía, comisario mayor Coriolano Umpiérrez, en representación del Comando de Jefatura.
MEMORIA, JUSTICIA Y ESPERANZA
“La Jefatura de Policía de Paysandú tiene el agrado de abrir sus puertas a toda la comunidad en esta nueva conmemoración del Día del Patrimonio, enmarcado en el bicentenario de la Declaratoria de nuestra Independencia”, se expresó en las palabras de bienvenida que abrieron la ceremonia.
El edificio histórico fue escenario de un emotivo acto que unió pasado y presente, con la participación de descendientes de Basilio Pinilla y de funcionarios que mantienen viva la esencia del servicio policial.
La Jefatura de Paysandú destacó el orgullo de participar nuevamente en esta conmemoración, acompañada además por el sargento retirado Jorge Torrens, uno de los funcionarios más antiguos de la institución, quien junto a las bisnietas del coronel recibió un reconocimiento especial por su vínculo con la historia viva del edificio.
En tanto, las propias bisnietas del héroe sanducero hicieron uso de la palabra, sumando un matiz especialmente sensible a la jornada. En el caso de Nidia Pinilla, oriunda de Concepción del Uruguay y radicada en Lobos, Buenos Aires, expresó con la voz entrecortada su emoción al participar de la ceremonia. “Siento una gran emoción. Es un orgullo y un honor para mí, como descendiente de este gran uruguayo, haber sido invitada a este evento que forma parte de los días de patrimonio cultural; recorrer estos patios donde tanto habrá caminado mi bisabuelo pensando en lo mejor para el pueblo de Paysandú”, dijo conmovida.
Además, dedicó palabras de reconocimiento a la comunidad sanducera por su compromiso con la preservación del acervo histórico y cultural. “Destaco a esta sociedad sanducera que se compromete con la cultura, porque bien sabemos que un pueblo inculto es fácil de dominar”, expresó.
Por su parte, la sanducera Ofelia Gianoni, de 91 años, agradeció la posibilidad de estar presente en un acontecimiento tan significativo. En un gesto simbólico de enorme valor, hizo entrega del acta de formación de la Sociedad de Damas Filantrópicas para incorporarla al acervo del museo de la Jefatura de Policía, gesto que fue recibido con aplausos y profunda emoción por los presentes.
UN EDIFICIO QUE GUARDA HISTORIA
La actual sede de la Jefatura comenzó a construirse en 1860, bajo la dirección del arquitecto italiano Francisco Poncini, e inaugurada en 1864. Representó una etapa de profundas transformaciones urbanas en Paysandú, que también vio levantarse el Hospital de la Caridad, el Teatro Progreso y la Basílica, todas obras concebidas en el mismo período en que Basilio Pinilla ejercía como jefe político y de Policía.
De estilo neoclásico y gran valor patrimonial, el edificio conserva detalles únicos de su época, entre ellos el aljibe de mármol de Carrara, tallado en una sola pieza por el escultor italiano José Livi, autor también de las esculturas de la fachada que simbolizan la Justicia y la Esperanza.
Más allá de su valor arquitectónico, la Jefatura representa un símbolo de identidad para los sanduceros. Sus muros conservan el eco de los hechos heroicos y de la labor diaria de generaciones de policías que, impregnados del espíritu de servicio de sus antecesores, siguen entregando su vida a la comunidad. “Como ven, la Jefatura de Policía de Paysandú es mucho más que un edificio institucional. Es memoria de resistencia, es arte, es símbolo de justicia y esperanza”, se destacó durante la ceremonia.
EL LEGADO DE BASILIO PINILLA
Uno de los momentos más emotivos fue el recuerdo del coronel Basilio Pinilla, considerado uno de los jefes más valientes de la historia local. La tradición oral cuenta que, durante el Sitio de Paysandú, Pinilla no dudó en enfrentarse a los soldados brasileños para evitar que tomaran la Jefatura, en un gesto que selló para siempre su nombre en la memoria sanducera.
Su legado trasciende generaciones, y hoy da identidad al edificio que lleva su nombre, símbolo del compromiso y la entrega de quienes integran la institución policial.
La maestra Susana Goncalves, al brindar sus palabras, destacó la necesidad de transmitir estos valores a las nuevas generaciones, subrayando la importancia de los símbolos que representan la justicia, la esperanza y el servicio a la comunidad.
Durante la jornada se llevó a cabo la entrega de reconocimientos a las bisnietas del coronel Pinilla y al sargento (r) Jorge Torrens, en agradecimiento por su vínculo con la historia viva de la institución. El acto culminó con un mensaje de gratitud hacia los presentes y una reflexión sobre el valor del patrimonio sanducero: “Gracias por acompañarnos en este día tan especial; esperamos se lleven no solo imágenes, sino también el orgullo de saber que en este lugar late una parte esencial de la historia sanducera”.

