
La Suprema Corte de Justicia (SCJ) confirmó en todos sus términos la condena a Fernando Andrés Varietti Rodríguez como autor de la muerte de la guichonense Rosina Tonarelli Almada, de 33 años, cerrando así de manera definitiva un proceso judicial que se extendió por más de dos años y medio.
En febrero de 2024, Varietti Rodríguez había sido sentenciado a la pena máxima de 30 años de penitenciaría, además de entre 5 y 10 años de medidas limitativas de la libertad una vez cumplida su reclusión. También fue condenado a reparar patrimonialmente a la familia de la víctima. Tras ser confirmada la sentencia en noviembre de 2024 por el Tribunal de Apelaciones en lo Penal de Tercer Turno, la defensa interpuso un recurso de casación, alegando “valoración arbitraria de la prueba” y cuestionando la validez de algunos indicios.
La SCJ rechazó por unanimidad esos argumentos, al entender que la sentencia se ajustó a derecho y que existían pruebas sólidas —testimoniales, periciales y de registros de cámaras de seguridad— que permitían sostener la condena. De este modo, Varietti deberá cumplir la pena sin posibilidad de redimirla por trabajo o estudio, lo que lo mantendrá tras las rejas hasta pasados los 70 años.
Rosina Tonarelli desapareció el 13 de agosto de 2022. Madre de un adolescente y conocida comerciante de la zona, ese día había mantenido contacto con clientes a quienes aseguró que pasaría a entregar prendas de vestir en horas de la tarde. Nunca regresó.
UN CRIMEN QUE SACUDIÓ A GUICHÓN
La búsqueda movilizó a familiares, vecinos y Policía en un amplio radio cercano a Guichón, incluyendo rutas, arroyos y zonas rurales. La camioneta que conducía —alquilada— fue hallada luego frente a su vivienda, lo que encendió aún más las alarmas.
El 18 de setiembre de 2022, cuando Varietti ya había sido señalado como una de las últimas personas vistas con ella, fue nuevamente detenido e interrogado. Esa misma jornada, familiares y allegados encontraron restos humanos en un predio conocido como La Piedra, próximo al barrio Sur. El hallazgo de cabello y extremidades, junto a un anillo que pertenecía a Rosina, confirmó la peor sospecha: había sido asesinada.
La Fiscalía de Cuarto Turno, liderada por la doctora Cecilia Irigoyen, junto al trabajo policial, logró reconstruir lo ocurrido. Se probó que Varietti Rodríguez actuó motivado por los celos, en un caso que la Justicia enmarcó en la Ley de Violencia de Género. La teoría del “mía o de nadie”, común denominador en crímenes de este tipo, quedó plasmada en los alegatos y en la sentencia.
El Tribunal de Apelaciones y posteriormente la Suprema Corte de Justicia destacaron el peso de los testimonios clave y de los registros de cámaras que situaban al acusado en lugares determinantes, así como la solidez de la cronología presentada por Fiscalía.
UNA SENTENCIA DEFINITIVA
Por sentencia definitiva de primera instancia (Nº 20/2024, de 15 de febrero de 2024), la jueza letrada de 4º Turno, Dra. Noelia Acosta, condenó a Varietti como autor de un delito de homicidio muy especialmente agravado por femicidio y reiteración real con un delito de violencia doméstica especialmente agravado.
El Tribunal de Apelaciones confirmó ese fallo en octubre de 2024, incorporando además la reparación económica a la familia de la víctima. Y ahora, con la resolución de la Suprema Corte de Justicia, quedó cerrado cualquier recurso. Varietti Rodríguez no tendrá más instancias a su favor y deberá cumplir íntegramente la condena impuesta.


