La Dirección de Tránsito avanza con su plan de señalización y ordenamiento en entornos escolares, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y adecuar la circulación en zonas de alta transitabilidad. La más reciente intervención se realizó en la Escuela 87, ubicada en Antonio Estefanell y avenida Dr. Roldán.
El director de Tránsito, Gastón Berretta, informó que esta intervención respondió a un pedido de la Comisión de Fomento y de la propia dirección de la escuela, las que habían planteado la necesidad de aumentar las medidas de seguridad en un punto de alta circulación vehicular.

“Se pintaron las señales que la propia comunidad educativa nos había solicitado, pensando en cómo brindar mayor seguridad a la zona, especialmente en una calle muy transitada y donde los vehículos circulan a gran velocidad”, explicó Berretta.
Se procedió a la pintura de pasos peatonales (cebras) para facilitar el cruce de los niños, principal prioridad del plan. Se instaló un reductor de velocidad sobre Antonio Estefanell, en sentido Oeste-Este, vía en la que se ha detectado exceso de velocidad.
Asimismo se establecieron zonas de estacionamiento diferenciados para autos y motos, medida que pretende ordenar la circulación en una escuela de tiempo completo con una elevada población estudiantil. “Es una intervención que consideramos realmente necesaria”, subrayó el director de Tránsito.
Berretta aseguró que la comunidad educativa ha tenido una respuesta “muy positiva”.
“Por más que nosotros realicemos la obra, si la escuela no se involucra es difícil lograr resultados. En este caso, la dirección del centro trabaja activamente con los padres y alumnos para concientizar sobre la importancia de estas medidas para una mejor seguridad”.
Además, desde el área de Educación Vial de la Dirección de Tránsito se han llevado a cabo charlas informativas con padres y estudiantes, explicando el porqué de las intervenciones y su vínculo directo con la seguridad de los escolares.
La Dirección de Tránsito continuará con este tipo de intervenciones, las próximas en la Escuela 63 y en la zona del Liceo Francisco, donde también el principal problema es la circulación a alta velocidad.
“Vamos a implementar medidas para reducir la velocidad, incluyendo señalizaciones que advierten la presencia de radares, porque es una zona muy compleja donde transitan muchos adolescentes. Necesitamos brindarles la seguridad que hoy no tienen”, aseguró Berretta. El trabajo se realiza en coordinación directa con los centros educativos, atendiendo a sus inquietudes.
“Para nosotros lo prioritario es la educación vial, y lo venimos trabajando desde que asumimos, comenzando con el concurso ‘Cerebros en el Tránsito’. Ahora complementamos esto con acciones concretas en el territorio, articuladas con las escuelas”, expresó.
Berretta adelantó que también se trabajará con otros liceos e instituciones educativas. El objetivo es claro: reducir la siniestralidad vial en Paysandú, donde, según datos de la Dirección, más del 85% de los siniestros se debe a imprudencias.
“Todo lo que hacemos apunta a evitar siniestros de tránsito, especialmente en zonas escolares. Nos preocupa profundamente la seguridad de niños y adolescentes, y ese es nuestro compromiso”, concluyó.

