Dr. Ricardo Diez- Alteraciones significativas en la mama: evaluación y cuidado a tener en cuenta

Se describen los hallazgos y alteraciones más comunes en la mama, sus características principales y las recomendaciones para su evaluación y cuidado, con el objetivo de brindar información clara que ayude a reconocer los cambios habituales.

Bulto o nódulo mamario

En mujeres menores de 30 años, suele deberse a cambios hormonales y puede desaparecer tras la menstruación. En mujeres de 30 años o más, se indican estudios como mamografía, ecografía o biopsia para confirmar el diagnóstico. Un 80 y 90 % de los bultos son benignos, sobre todo en mujeres menores de 40 años.
Nódulos benignos más comunes
Fibroadenoma, quiste simple de mama.
Cambios fibroquísticos (en premenopausia).
Quiste de retención de leche (galactocele).
Muerte del tejido graso luego de un traumatismo.
Mastitis/absceso: proceso inflamatorio del tejido mamario, acompañado o no de infección. Se observa en mujeres que están amamantando, también puede ocurrir fuera del periodo de la lactancia. Se manifiesta con dolor, inflamación localizada, masa sensible, fiebre y malestar general.

Dolor o sensibilidad en los senos

Es frecuente que los senos duelan o estén sensibles, especialmente antes de la menstruación, debido a los cambios hormonales. Este dolor, llamado cíclico, suele afectar ambos senos y desaparece después del período. El dolor no cíclico, que aparece en un solo seno o zona, suele deberse a causas externas como contracturas o lesiones musculares. No está relacionado con el cáncer de mama.

Secreción por el pezón

Es común tener secreción blanquecina (también llamada galactorrea) por ambos pezones, durante el primer o segundo año después del parto; también en mujeres con hipotiroidismo; como efecto secundario de ciertos medicamentos o debida a un aumento de prolactina.
La secreción puede indicar cáncer de mama si es espontánea, continua, unilateral o con sangre.

Pezones invertidos o retraídos

En muchas mujeres, los pezones pueden retraerse hacia adentro o sobresalir en distintos momentos, lo cual es una variación normal y no representa un problema real.
Esto puede ocurrir desde el nacimiento, después de la lactancia o por cambios hormonales.
Sin embargo, si un pezón que siempre fue normal comienza a invertirse en forma brusca es importante y puede ser un signo temprano de cáncer de mama.

Cambios en la piel de los senos

La piel del seno puede presentar picazón, enrojecimiento, descamación, costras o hinchazón.
En la mayoría de los casos, son problemas leves como irritaciones, eccemas o infecciones.
Si estos cambios no mejoran en pocos días raramente pueden ser signo de formas poco comunes de cáncer de mama, como la enfermedad de Paget o cáncer inflamatorio que determine una mamografía con biopsia de la zona afectada.

Conclusión

Frente a cualquier alteración mamaria es fundamental realizar una consulta médica precoz para un diagnóstico oportuno.