El alcohol, específicamente etanol, es una sustancia psicoactiva y depresora del sistema nervioso central. Tiene potencial adictivo, tóxico y dañino para múltiples órganos. Existen en nuestro país unas 373.000 personas con CPA. El consumo comienza a los 13 años con tolerancia de las familias; hay clara evidencia de que cuánto más temprano se comienza a tomar alcohol, más riesgo hay de tener un consumo perjudicial. Existe una mayor susceptibilidad femenina a los efectos perjudiciales del alcohol.
Una bebida estándar contiene 10 gramos de alcohol puro.
Patrones de consumo
*Consumo de bajo riesgo: consumo regular menor a 10 gms diarios de alcohol en la mujer y 20 gms diarios en el hombre.
*Consumo de riesgo: aumenta el riesgo de consecuencias adversas para la salud; el consumo regular de 10 a 20 gms diarios de alcohol en mujeres y de 20 a 40 gms de alcohol diarios en varones.
*Consumo perjudicial: conlleva consecuencias tanto para la salud física como para la salud mental de la persona y está definido como consumo regular promedio de más de 20 g de alcohol al día en mujeres y de más de 40 g al día en hombres.
*Consumo problemático: Conjunto de fenómenos conductuales, cognitivos y fisiológicos en los cuales el uso del alcohol se transforma en prioritario para la persona.
Factores de riesgo del CPA
Antecedentes familiares, trastornos de salud mental como depresión y ansiedad, vulnerabilidad social, comienzo en edad temprana, traumas emocionales, consumo compulsivo, baja respuesta a los efectos del alcohol.
Cuadro clínico del CPA
No limitar la cantidad que se bebe.
Intentar reducir o dejar el consumo sin lograrlo.
Pasar mucho tiempo bebiendo
Tener fuertes ganas o ansias de beber.
Impacto en la vida diaria.
Incumplir responsabilidades laborales o familiares.
Seguir bebiendo a pesar de problemas físicos o sociales.
Beber en situaciones peligrosas (manejar, nadar)
Tolerancia: Necesitar más cantidad para sentir el mismo efecto.
Trastornos del sueño
Complicaciones del CPA
*Hígado graso.
*Hepatitis aguda y crónica. Cirrosis.
*Desnutrición.
*Mayor riesgo de cáncer de cuello, colon y mama.
*Hipertensión arterial y A.V.C.
*Arritmias, cardiomegalia.
*Pancreatitis crónica.
*Ansiedad, depresión, ideación suicida.
*Defectos al nacimiento.
*Disfunción inmunitaria.
Diagnóstico
Paraclínica básica, funcional hepático. Historial de consumo. Antecedentes familiares, afecciones médicas y psiquiátricas relacionadas. Evaluar consumo de otras sustancias.
Tratamiento
Intervenciones breves. Entrevista motivacional. Participación en un grupo de autoayuda. Intervenciones psicosociales. Abordar comorbilidades.
Conclusión
Recomendar no consumir alcohol y hacer controles rutinarios en la consulta médica ayuda a detectar a tiempo los riesgos. Identificar el problema temprano es muy efectivo para reducir el consumo y evitar daños a la salud.

