Comerciantes y empresarios de avenida República Argentina fueron sorprendidos en la mañana de ayer con la entrega de una Boleta de Advertencia de la Intendencia de Paysandú, que les exige “retirar toda cartelería o elementos que ocupen espacio de vereda de acuerdo al Proyecto de Remodelación de Avenida República Argentina”, otorgando para ello un plazo de “48 horas hábiles”.
La medida generó malestar entre los comerciantes, quienes cuestionan tanto el momento elegido para aplicarla como la falta de información oficial sobre el alcance de las obras. Según afirmaron, la resolución llega en plena antesala de la temporada de ventas de fin de año, lo que implica un impacto directo en la actividad económica del sector.

DECRETO APROBADO EN 2011
La decisión se enmarca en la aplicación del Decreto 6410/2011, aprobado por la Junta Departamental el 1° de julio de ese año, que prohíbe el uso de espacios públicos para la realización de trabajos inherentes a talleres, gomerías, casas comerciales o similares, así como la exhibición de automotores, motos o cualquier otro tipo de mercadería sobre las veredas.
Por el momento, la medida solo se aplica en República Argentina –donde la vereda es mucho más amplia que lo normal del resto de la ciudad–, según indicaron los propios comerciantes, lo que aumenta la percepción de arbitrariedad o falta de equidad en su implementación.
MALESTAR, INCERTIDUMBRE Y PEDIDOS DE PRÓRROGA
La sorpresa fue generalizada. “La medida se pretende aplicar en esta época cercana a la temporada de ventas de las fiestas tradicionales, cuando deberemos invertir dinero en el retiro de tótems, carteles y los propios aleros. Lo que realmente se puede decir es que no es justo”, expresaron comerciantes de la zona.
Otro empresario enfatizó en la dificultad material de cumplir con el requerimiento en tan corto plazo: “Es prácticamente imposible sacar todos esos elementos en solamente dos días. No lo podemos hacer nosotros, tenemos que tercerizar el trabajo, que no lo harán en dos días, eso es evidente. No queda claro si el lunes caerán con una multa”.
También hubo quienes remarcaron el rol funcional que cumple el uso parcial de las veredas para dinamizar las ventas: “Nos perjudica totalmente”, subrayó otro. “Es una vereda ancha donde se puede utilizar una parte para que los comercios exhibamos productos, acerquemos compradores, especialmente en una época tan difícil”.
Más allá del descontento, la mayoría reconoció que cumplirán con lo solicitado, aunque advierten que será necesario más tiempo: “No queda otra posibilidad que hacer lo que se pide”, coincidieron. “Será necesario solicitar una prórroga para poder cumplir con el retiro que se solicita”.
Otro comerciante fue aún más crítico: “Es una pena que la Intendencia determine en lugar de apoyar a los comerciantes de esta zona, cuando llega una temporada en que es posible que aumenten las ventas, tomar este tipo de resoluciones”.
FALTA DE VOCEROS OFICIALES
Hasta el momento, ningún director general ni coordinador del proyecto accedió a brindar información oficial sobre la intervención que se pretende realizar en las veredas.
El director general de Obras, Manuel De Souza, señaló que el vocero designado es el coordinador de Gabinete, Manuel Appratto, quien actualmente se encuentra en el exterior del país. A través de un folleto distribuido entre los comerciantes, la Intendencia comunicó que se planifican “una serie de intervenciones para embellecer los accesos de la ciudad”, incluyendo “equipamiento urbano, plantas ornamentales y plantación de árboles en canteros centrales, veredas y espacios de uso común”. Según el folleto, las obras se realizarán “en conjunto con Paysandú Shopping” y abarcarán desde avenida Enrique Chaplin hasta Bulevar Artigas. No obstante, el gerente de Paysandú Shopping Terminal, Luis Zúniga, fue categórico al señalar que la empresa únicamente interviene en el cantero central y no tiene injerencia en las obras que se realicen sobre las veredas.
USO ACTUAL DEL ESPACIO PÚBLICO
Sobre avenida República Argentina existen diversos locales comerciales que utilizan las veredas como espacio de exhibición, trabajo, atención al público o hasta estacionamiento de vehículos particulares, aprovechando el ancho que tiene. Entre ellos, se encuentran una frutería ubicada en una esquina, dos puestos de venta de comida, automotoras que muestran vehículos en la vereda y comercios con techos o aleros que ocupan parte del espacio peatonal. Además, muchos cuentan con carteles y “tótems” con el logo del comercio, y hasta hay algunos decks donde exponen mercadería.
Muchos aún no tienen claridad sobre el alcance de la medida. “No sabemos el destino”, dijo uno de los comerciantes, en referencia a qué ocurrirá si no se logra cumplir el plazo fijado. La situación abre un debate sobre el uso del espacio público y el equilibrio entre ordenamiento urbano y sostenibilidad comercial, especialmente en momentos económicamente sensibles para el sector.
Si bien la normativa está vigente desde hace más de una década, su aplicación en este contexto ha generado malestar por la falta de comunicación previa, la rigidez del plazo otorgado y el impacto en plena temporada alta de ventas.

