Una numerosa movilización se registró en la mañana de la víspera en la cabecera argentina del puente internacional General Artigas, donde organizaciones sociales, colectivos ambientales y vecinas y vecinos de la región Tierra de Palmares se congregaron para manifestar su rechazo a la instalación de la refinería de combustibles sintéticos que la empresa HIF Global proyecta en costas uruguayas, en jurisdicción del departamento de Paysandú.
La acción, que incluyó una caravana de cientos de autos, motos y bicicletas, se desarrolló según lo previsto y contó con la participación de autoridades municipales de San José, Pueblo Liebig y Colón. También se hicieron presentes organizaciones sanduceras que mantienen su oposición al emprendimiento, en una demostración más del vínculo histórico que une a ambas orillas. Si bien la lluvia impidió la foto aérea que se había planificado para registrar la magnitud de la convocatoria, la proclama fue igualmente leída ante los presentes.
En la declaración —dirigida a las autoridades nacionales argentinas, al presidente Javier Milei, al gobernador entrerriano Rogelio Frigerio, y a la población de la región— los manifestantes reiteraron su rechazo a la planta proyectada por HIF Global, señalando que el diseño actualmente en evaluación “redimensiona sustancialmente” la industria que había sido presentada inicialmente.
Los colectivos señalaron que la producción estimada aumentó de 560.000 a 876.000 toneladas anuales de metanol, lo que implica un promedio de 2.400 toneladas por día frente a la ciudad de Colón. A ello se suma una infraestructura de escala industrial visible desde ambas riberas, con “cuatro antorchas de 80 metros de altura y llamas de 7,5 metros”, además de chimeneas vinculadas al proceso de captura de dióxido de carbono mediante incineración de biomasa forestal y agrícola.
Desde la organización se cuestionó la validez de la recategorización de suelos otorgada en Paysandú, “cuando el proyecto se modifica sustancialmente”, y se alertó sobre una posible expansión del parque industrial hacia el límite con Colón.
RIESGO INDUSTRIAL Y AFECTACIÓN ECONÓMICA
La proclama advierte que la presencia de una megaindustria de combustibles sintéticos colocaría a toda la región en una situación vulnerable, especialmente por el riesgo inherente a la actividad, recordando que “el riesgo cero no existe”, y mencionando como ejemplo el incidente ocurrido días atrás en Ezeiza.
Asimismo, sostiene que la instalación afectará de forma directa al turismo, actividad clave en Colón y toda Tierra de Palmares desde hace décadas. La eventual depreciación de propiedades, la caída de la actividad comercial y la pérdida de inversiones forman parte del escenario advertido por los organismos convocantes.
“Frente a este panorama —señalan— nuestra región sufre una pérdida de soberanía territorial debido al nuevo orden interno surgido a partir de decisiones del país vecino”. Según expresaron, el proyecto tendría impactos económicos, sociales y sanitarios que exceden las fronteras uruguayas y constituyen “una imposición extraterritorial” que condiciona el futuro de las comunidades entrerrianas.
Los colectivos denunciaron la falta de consulta y diálogo tanto por parte del gobierno uruguayo como de la empresa, asegurando que se han incumplido compromisos y normativas, y que no se han respondido las consultas realizadas por los consejos deliberantes y las organizaciones civiles. “La ausencia de transparencia ha sido constante durante todo este proceso”, afirmaron.
La proclama concluye cuestionando la actitud de HIF Global: “Si ya han existido incumplimientos y mentiras, ¿qué podemos esperar más que excusas vacías y falta de respeto hacia nuestros territorios y poblaciones?”
La movilización se suma a una serie de acciones impulsadas en los últimos meses tanto en Entre Ríos como en Paysandú, en un clima de creciente preocupación por las modificaciones del proyecto y sus potenciales impactos en ambas márgenes del río Uruguay.

