Médica del HEL fue agredida por el acompañante de un paciente

Una médica que cumplía con su turno en el servicio de urgencias del Hospital Galán y Rocha resultó lesionada en la tarde de la víspera, al ser agredida por el acompañante de un paciente que, en medio de un episodio de ofuscación, le arrojó un casco a la cabeza, provocándole un traumatismo de cráneo. El hecho generó profunda preocupación en el equipo de salud y reavivó las alarmas sobre la creciente violencia contra trabajadores del sector.
Consultado por EL TELEGRAFO, el director del centro asistencial, Dr. Sergio Venturino, confirmó que el incidente se produjo “en el servicio de emergencias, cuando una de las doctoras que estaba asistiendo sufre un hecho de violencia de manos de un acompañante de un paciente que estaba siendo asistido en el Hospital”.

Detalló que, “entre medio de una acción que ocurre ahí, la médica sufrió un traumatismo de cráneo”.
La profesional recibió atención inmediata dentro del propio servicio y posteriormente se dio intervención a la Policía, que tomó declaraciones y realizó las actuaciones correspondientes. Venturino subrayó que lo más preocupante del episodio, más allá de la dinámica puntual del hecho, es “la violencia en sí que nos llama la atención a todos. No podemos naturalizar ningún hecho de violencia, ninguno, y esa es nuestra preocupación como equipo de gestión”.

REPUDIO Y RECLAMO DE GARANTÍAS

La agresión motivó un inmediato pronunciamiento de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), que difundió un comunicado expresando su “enérgico repudio” a lo ocurrido en Paysandú. La organización recordó que este tipo de ataques se suman a un incremento sostenido de casos contra personal de la salud, que no solo crecen en número sino también en gravedad.
“El hecho es inadmisible. No podemos trabajar en un clima de violencia e inseguridad”, señalaron desde el sindicato, a la vez que exigieron medidas urgentes que garanticen la integridad de todo el equipo de salud. “Cuidar a quienes nos cuidan es urgente”, enfatizaron.
El episodio será investigado tanto en sede policial como administrativa, mientras la profesional continúa en recuperación. Las autoridades insistieron en la necesidad de reforzar las medidas de prevención y convivencia dentro de los servicios, para evitar que situaciones de tensión deriven nuevamente en hechos de violencia.