Mitos y verdades sobre los árboles

Este es el título de la lección que nos dio el señor Francisco Rebollo Paz, diseñador de Parques y Jardines, días pasados, en la Sociedad Suiza. Una lección magistral.
Un dato interesante: el apellido Rebollo, proviene del latín Robur, que significa Roble. Significa fortaleza y longevidad. Es un apellido toponímico, se refiere al lugar de donde es originario, en este caso el rebollar, un bosque de robles, en España.

¿Para qué sirven los árboles? Producen oxígeno, dan sombra, bajan la temperatura ambiental en los días muy calurosos, aportan al diseño del paisaje, aumentan la biodiversidad, protegen de los vientos fuertes, disminuyen ruidos molestos, disminuyen los olores por filtración, filtran contaminantes y polvo, disminuyen la velocidad con la que la luz llega al suelo.
El arbolado urbano, público y privado, es de fundamental importancia para la regulación de la temperatura, porque nos permite un menor gasto energético y un mayor beneficio al ecosistema, al bajar la temperatura en los días cálidos. Respecto a este tema, nos cuenta su experiencia en una ciudad argentina. Comprobó la diferencia de temperatura, tomada sobre el asfalto, en una calle arbolada y otra sin árboles: era de 32 grados Celsius en la primera y de 50 en la segunda.
En cada árbol se distinguen tres partes: el fuste (tronco sin ramas), la copa (ramas primarias, secundarias y terciarias), hojas, flores, frutos y semillas), y la raíz.

Muchas veces es necesario realizar una poda de conducción para despejar el cableado aéreo, cuando el arbolado de la vereda no es el adecuado. Esa es una de las razones por las cuales debemos ser muy cuidadosos al elegir un árbol para plantar en un lugar determinado.
En primer lugar, es necesario conocer de qué ecorregión, de qué lugar, de qué clima proviene el árbol, si se adapta al lugar. Por ejemplo, los robles y los plátanos, aunque no son nativos, se adaptan bien a nuestro lugar. No hay que olvidar que la morera, el ligustro y la acacia negra, se adaptan, pero son exóticos y alteran nuestros ecosistemas. (Lástima, pienso, con la hemosa sombra que da la morera y sus ricos frutos. Y la utilidad de los cercos de ligustro, en los alrededores de la ciudad). Sugiere que plantemos pitanga en lugar de morera.
Hay que tener en cuenta en qué región del país estamos, el tipo de suelo, y si está bien irrigado o no. Por ejemplo, en una colina, el suelo y las condiciones ambientales, varían según la altura, hay que plantar distintas especies, según si es en lo alto, a la mitad o abajo.

Tenemos que conocer el tamaño final del árbol. De primera magnitud: lapacho, ombú, palo borracho, tipa, ibirapitá, jacarandá, timbó, palmera pindó. De segunda magnitud: algarrobo, chañar, pezuña de vaca, anacahuita, palo amarillo. De tercera magnitud: espinillo, sen del campo, carnaval o candelillo, cina cina, tala, ceibo. Nos dice que el tala es un árbol muy especial, sirve para todo, atrae a los insectos, tiene espinas que lo defienden de los depredadores, es medicinal. (Aclaro que el sen del campo es un hermoso árbol nativo de flores amarillas, que atrae mariposas y otros insectos y donde las aves encuentran alimento. Y el carnaval, es oto árbol de flores amarillas y hojas compuestas como las de las acacias, llamado así porque florece en carnaval. Son especies de rápido crecimiemto que se adaptan fácilmente a jardines, patios y espacios públicos).

Es importante fijarse en la forma de la copa: alta, baja, ovalada, en abanico.
Y muy importante, el desarrollo radicular: raíces superficiales extendidas, (caso del ficus); raíces neumatóforas (salen muchas plantitas, se forma un bosque), o raíces profundas.
Cuando las raíces levantan la vereda es porque se hizo una mala elección de la especie o la plantera es pequeña. ¿Qué es la plantera?: el espacio que se le asigna al árbol para que se desarrolle y viva en los próximos 40, 80, 120 o 140 años.

Los fresnos se adaptan, pero no son adecuados para las veredas, porque necesitan más espacio y rompen los caños. Muchas veces elegimos un árbol por sus hermosas flores, el que nos gusta, pero no sirve si no se cumplen las condiciones necesarias.
Es muy importante el ancho de la vereda; hay que elegir la plantera adecuada. Vereda angosta, menos de 2 metros; mediana, entre 2 y 3 metros, y ancha, 3 m o más. De acuerdo al ancho de la vereda, es necesario crear suficiente suelo absorbente.

En veredas mayores de 3 metros se deja una tira de pasto a lo largo de toda la cuadra.
Se pueden construir alcorques, (como se hizo en 18 de Julio), en la calzada o en la vereda, para preservar el suelo absorbente, cuando la vereda no tiene suficiente espacio para los servicios y la circulación peatonal. Se trata de aumentar la superficie de absorción del suelo, fomentar el transporte sustentable, priorizar al peatón, aumentando los espacios de sombra y reduciendo la temperatuta a través de la forestación.
Existen alcorques que son una especie de fuente, donde se recoge el agua de lluvia, que mantienen la humedad necesaria para el árbol.

Una novedosa solución es utilizar el hormigón permeable, un “hormigón con agujeros”, que permite pasar el agua y retenerla, utilizando materiales adecuados. (Es un tema para técnicos, no puedo explicarlo). Para diseñar un parque o un jardín, es importante conocer el tipo de follaje y de floración. El follaje puede ser caduco, perenne o semipersistente, cuando las hojas no caen todas al mismo tiempo.
En cuanto a la floración, puede ser proterante, como el lapacho y el jacarandá, que florecen sin hojas; o no proterante, que tienen hojas y flores al mismo tiempo, como el ceibo, la tipa y el ibirapitá.
Datos interesantes: los pétalos rosados de la flor del palo borracho se pueden comer en ensalada, y el algodón del fruto se usa en apósitos. Los frutos de la anacahuita se usan como pimienta. El álamo carolina es el mejor, el álamo “flaco” es invasor (¡qué lástima, es mi preferido!). El plátano es un árbol noble, aguanta cualquier maltrato.No siempre produce alergia.

Respecto a la poda, Francisco aconseja hacerla sólo cuando es necesaria: cuando hay ramas secas, peligrosas o cruzadas, cuando hay rajaduras u hongos. La seguridad y la sanidad deben estar ante todo, antes que la estética. Cuando se realiza una poda drástica (se troncha el árbol cortando sus ramas primarias y secundarias) quedan heridas en las ramas, por donde entra la humedad, junto con hongos y bacterias que pudren el tonco y las ramas, acortando la vida del árbol. De cada brote crecen ramas adventicias, que son de frágil sujeción y con el tiempo el tronco se ahueca debido a esa poda drástica.
Con las ramas de la poda se puede hacer chipeado, para combustible y para compostaje. Además es importante utilizar las hojas de otoño, mezclándolas con el pasto recién cortado, le proporcionan abono y humedad al suelo.

El algarrobo, o Taku (en árabe, y en quechua, “el ärbol”), es un árbol muy especial, especial para combatir la desertificación y recuperar ecosistemas degradados. Sus raíces son muy profundas, su madera dura especial para postes, sus frutos comestibles para el ganado y la fauna silvestre, la corteza es curtiente y tintórea. La harina de algarrobo tiene un gran valor nutricional. Con los frutos y / o semillas se puede elaborar alcohol, aceite, jalea, café. Además es un árbol con múltiples usos medicinales. Es realmente un maravilloso árbol.

En fin , sabemos poco de árboles, tenemos que abandonar los mitos y averiguar sobre las características del árbol que queremos plantar, porque no siempre sirve plantar el árbol que más nos gusta, si se reúnen las condiciones necesarias, entonces sí podremos hacerlo.
Hay árboles que sirven para plantar en las veredas, otros para entradas o para formar un bosque, un parque, o un jardín.

Nos enseñó un montón sobre frutos, semillas y germinadores, pero sería muy largo de contar. Quien necesite o quiera saber más, debería ponerse en contacto con el Grupo Gensa, cuyos integrantes invitaron a Francisco para darnos esta fantástica clase. Es posible aprender estudiando en línea.
¡Gracias, Francisco Rebollo Paz! ¡Gracias Grupo Gensa!

Tía Nilda