Ómnibus de Copay fue blanco de pedrea a la salida de Montevideo

Momentos de gran nerviosismo vivieron los pasajeros de un ómnibus de la empresa Copay que fue apedreado en la tarde de la víspera, cuando circulaba por los accesos a Montevideo, próximo a las 19 horas. Afortunadamente, el hecho no dejó personas lesionadas, aunque sí generó temor entre los ocupantes y preocupación en la empresa, que está registrando este tipo de ataques de forma reiterada.

El ómnibus, que cumplía con un servicio interdepartamental, fue alcanzado por piedras cuando transitaba por el tramo comprendido entre la ruta 1 y la bifurcación con la ruta 5, una zona donde –según transportistas– se han registrado múltiples episodios similares en las últimas semanas.
“Es lamentable. Todas las semanas tenemos un incidente de esa naturaleza. Hasta que no pase una catástrofe con algún daño grave en el parabrisas o en el chofer, no se van a tomar cartas en el asunto”, expresó un directivo de Copay en diálogo con EL TELEGRAFO.

El representante explicó que, si bien no hubo daño a personas, la situación reviste extrema peligrosidad. “Por suerte los vidrios tienen una protección, una lámina que colocamos para evitar que el objeto traspase hacia el interior. Generalmente resiste, pero depende del tipo de elemento que arrojen. Es algo constante y supone un riesgo enorme, porque es realmente muy peligroso”, agregó.

Desde la empresa señalaron que los hechos han sido reportados en reiteradas ocasiones a las autoridades competentes, sin que hasta el momento se hayan implementado medidas concretas para garantizar la seguridad de los servicios en ese tramo.
Los ataques con piedras a ómnibus interdepartamentales, especialmente en los accesos a Montevideo, constituyen un problema que preocupa tanto a las compañías de transporte como a los sindicatos de trabajadores, que advierten sobre el potencial riesgo de lesiones graves o siniestros viales si alguno de estos impactos llega a afectar al conductor durante la marcha.