Durante octubre, estudiantes de liceos públicos y privados de Paysandú participaron en un torneo interliceal de debates filosóficos, en el cual reflexionaron y discutieron sobre temas como el amor, la libertad, el deseo, el cuerpo, la felicidad o la verdad, apoyándose en pensadores de distintas épocas y tradiciones. La propuesta surgió de un proyecto de los docentes Rodrigo Pagani y Carlos Figueroa, quienes lo impulsaron con el objetivo de generar un espacio de intercambio, pensamiento crítico y encuentro entre adolescentes.
“Este proyecto comenzó el año pasado”, explicó Pagani. “Lo hicimos en la tarde, en el turno vespertino, solamente con cuatro grupos, como una cosa más micro, más chiquita, más en el liceo solamente. Y este año nos planteamos la idea de hacer un proyecto de torneo de debate, hacerlo interliceal… llevarlo a los otros liceos, que haya intercambio, que haya un encuentro entre estudiantes”.
Las primeras instancias se desarrollaron luego de jornadas de ensayo durante agosto y setiembre. Ya en octubre, los debates avanzaron en etapas, con octavos, cuartos, semifinales y final, en un formato competitivo que inicialmente generó ciertas dudas, pero que finalmente enriqueció la propuesta. “En un comienzo eso no era amigable, pero la verdad es que se generó algo muy lindo”, señaló el docente.
Participaron grupos de los liceos 1, 7 y 8, y un grupo del Colegio del Rosario. Los encuentros se realizaron en formato de ida y vuelta: un debate en un liceo y el siguiente en otra institución, donde el equipo local tenía la ventaja de elegir qué postura asumir respecto a la moción planteada. Aunque las discusiones giraban siempre en torno a problemas filosóficos, “se articularon en algunos casos referencias al arte, a la literatura, a la biología, a la física, porque había grupos que eran más científicos y entonces como que lo llevaban a ese terreno. Pero fundamentalmente era un debate filosófico”.
Buenas respuestas
Para elegir los temas del torneo se recurrió a una plataforma digital “que es como una lluvia de ideas. Pasamos ese link a los diferentes grupos, que fueron planteando qué problema filosófico les gustaría trabajar, y a partir de todas las ideas que se fueron repitiendo encontramos que había un eje común en el tema de la sexualidad, el cuerpo, el deseo, la libertad, la felicidad, el amor. En base a esas temáticas armamos algunas mociones tentativas, que eran las que se discutían”.
Como integrantes del jurado participaron docentes de distintas asignaturas, lo que aportó pluralidad de enfoques y enriqueció el análisis de los debates. Entre ellos estuvieron Liliam Silvera y Alexandra Cabrera, profesoras de Literatura; Eduardo Flores y Gladys Bonilla, de Filosofía, “y todos los y las colegas de otras disciplinas que se sumaron para conformar los tribunales”. Según Pagani, esa diversidad “le ha dado un toque interdisciplinario a esto”.
En cuanto a la respuesta de los estudiantes, Pagani afirmó que “respondieron bárbaro. Se dio algo muy lindo. En los liceos se hablaba del tema. En las direcciones, las adscriptas y los adscriptos te contaban que en los pasillos se hablaba del debate, se hablaba de filosofía. Entonces, para nosotros, eso ya es una victoria”. El interés y la participación parecen desmentir ciertos prejuicios que existen en torno a la adolescencia, dice, concordando con lo que expresaron antes otros docentes. “Hay un preconcepto que dice que la adolescencia está perdida, que no hay futuro, que no se puede trabajar con adolescentes. Y yo creo que esta experiencia dejó en evidencia que hay un camino que se puede transitar”. Si bien el torneo fue “un pequeño muestreo, no una experiencia absoluta”, le resultó muy gratificante ver a los estudiantes “trabajando, escribiendo a altas horas de la noche, preguntando por textos, buscando fragmentos, citas… generó un interés increíble. Además del encuentro con el otro, para discutir ideas, para argumentar. Eso es genial”.
La jornada final tuvo un condimento especial: se realizó en horario vespertino y permitió la presencia de las familias. “Fue muy gratificante –recordó Pagani–. Las familias muy orgullosas de ver a sus hijas y a sus hijos discutiendo. Fue muy agradable, se generó una cosa muy linda. Es lindo recibir eso”.
Experiencias que motivan
Como en todo torneo, hubo ganadores. En la categoría de 3º EMS (Educación Media Superior, 6º año), el equipo vencedor fue Derecho 2 del Liceo 8, y en la categoría de 5º año, el primer puesto fue para 5º CT1 (Ciencias y Tecnologías 1), también del Liceo 8. Más allá de los resultados, la riqueza estuvo en el camino recorrido, dice Pagani, quien agradece la difusión de la actividad. “En el marco institucional, estas cuestiones quedan muy invisibilizadas, es como que no hay mucha visibilidad”, reflexiona.
“Tampoco uno las hace para la tribuna, sino para que tenga este efecto en la gurisada, que realmente se motive, que le guste pensar, problematizar, que movilice habilidades como la lectura, la escritura, la argumentación. Realmente salieron cosas muy potentes. Y yo creo –creemos, como colectivo– que es precioso eso”.

