Con una serie documental, Fernando de la Torre narra su experiencia en Planet Hollywood

Fernando de la Torre en Planet Hollywood, en una imagen de la época que aborda la serie documental.

El músico y cineasta español Fernando de la Torre, radicado en Paysandú desde hace una década y media, acaba de lanzar a través de YouTube una serie documental que recupera una etapa poco conocida de su trayectoria personal y profesional. Bajo el título “Planet Hollywood Barcelona – The karaoke man”, la producción reconstruye, desde una mirada autobiográfica, su experiencia como “general manager” de la célebre cadena de restaurantes, en tiempos de expansión global y glamour hollywoodense. En ella De la Torre relata tanto su participación en la apertura del local de Barcelona, como tambien su trabajo en locales de Nueva York y París.

Nacido en Barcelona en 1953, Fernando de la Torre desarrolló en España una intensa carrera artística como músico, compositor, cantante, actor y realizador audiovisual. Integró el dúo Crimen Pasional, cuyo álbum Entre piratas y sables se convirtió con los años en una pieza de culto, y participó en cortometrajes, videoclips y películas. Desde su llegada a Paysandú ha continuado produciendo, tanto en el terreno musical como cinematográfico, con trabajos como Pentimentum y Lápices rotos (ambos de 2022), y Arena entre los dedos, estrenado a comienzos de 2025. Esta doble pertenencia a la música y el cine define una obra constante y personal, marcada por la necesidad de narrar experiencias con honestidad y profundidad.

La serie documental aborda, como mencionábamos antes, una faceta diferente: la de gestor y director de grandes emprendimientos gastronómicos y de ocio. A comienzos de los años ‘90, fue convocado por Planet Hollywood para liderar la puesta en marcha del restaurante de Barcelona. Era un momento de auge de la marca, impulsada por figuras como Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger o Bruce Willis, quienes no solo eran su imagen pública, sino también socios del proyecto. “Fue muy bonito, porque a mí se me encargó arrancarlo desde cero”, recuerda. “Estaba el restaurante en obras, con un millonario americano, y bueno, me senté en un rincón ahí, con un bloc, y empecé a perfilarlo todo: contratación de personal, de servicios, de proveedores. Eso sí fue un reto interesante. Luego ya la dirección fue más complicada”.

Aniversario con un relato desde adentro

El disparador para retomar aquella historia fue el 30º aniversario de la apertura del local catalán. “Uno de los managers que tuve allá, un chico mexicano con el que mantengo algún contacto, me dijo: ‘Oye, Fernando, se cumplen 30 años de la apertura de Planet, ¿no habría que hacer alguna cosa, celebrarlo?’” Más que celebrar, decidió “explicar todas las interioridades de lo que funcionaba allí, que era bastante intenso, bastante espeso”, señala, sin dejar de destacar el equipo humano que lo acompañó, “que era de verdad fabuloso”.

Contada en primera persona y con un tono deliberadamente cercano, la serie se construye desde la espontaneidad. “Es muy coloquial, porque además es un documental largo, pero que he intentado que sea bastante espontáneo. No lo escribía, simplemente improvisaba”, explica el director, mientras recuerda que en algunos casos debió repetir tomas ante errores inevitables. Al relato se suma abundante material de archivo filmado en formato Hi8, registros caseros realizados sin pretensiones artísticas, pero que hoy adquieren un valor documental inesperado. Imágenes de los Planet Hollywood originales de Nueva York, París y Barcelona, locales que ya no existen, convierten a la serie en un testimonio histórico de una etapa específica de la cultura del espectáculo global.

Los primeros capítulos recorren las experiencias de Fernando en Nueva York y París, ciudades donde el realizador trabajó antes de la apertura en Barcelona. En el caso estadounidense, la vivencia coincidió con los Juegos Olímpicos de 1992 y supuso una inmersión en la lógica empresarial norteamericana; en París, la observación de los días previos a la inauguración permitió anticipar dinámicas y problemáticas que luego serían claves para su trabajo en España. Uno de los momentos más densos de la serie aparece cuando De la Torre revisita, décadas después, el trasfondo empresarial del emprendimiento. La investigación posterior sobre los responsables de la franquicia le permitió resignificar vivencias del pasado. “Empecé a encontrar noticias por la prensa norteamericana, de los pleitos, de los embargos, de las estafas en las que estuvo involucrado, y ahí me cuadraron muchas actitudes”, relata. La negativa a participar de prácticas irregulares derivó en su salida del proyecto, una decisión que asume sin arrepentimientos.

Un documento personal con mirada crítica

Más allá del caso Planet Hollywood, la serie propone una reflexión amplia sobre el funcionamiento de las grandes franquicias, el negocio del entretenimiento y la distancia entre el glamour visible y lo que ocurre puertas adentro. “Hay gente que escribe sus memorias. ¡Yo tenía tantas imágenes, que hice un video!”, dice, con humor, al definir el espíritu del trabajo. “Lo he contado como yo lo viví, de la forma más espontánea y sincera posible”.

Realizada íntegramente desde Paysandú, Planet Hollywood Barcelona – The karaoke man suma además valor como producción audiovisual local. De la Torre, que se define hoy con una identidad compartida, resume ese sentir con claridad: “Tengo ese fifty fifty entre catalán y sanducero. Tengo el corazón partido, pero al final se trata de disfrutar de lo bueno de los dos lugares”. Desde esa posición vital y creativa, la serie se presenta como un documento personal que dialoga con una época y revela, desde adentro, los claroscuros de lo que una vez fue un fenómeno global.