El director de Turismo de la Intendencia de Paysandú, Diego Torres, describió el encuentro de Destino Termas en Guaviyú, como una instancia para fortalecer la coordinación público-privada entre Paysandú y Salto, compartir realidades de gestión y avanzar en lineamientos comunes para el desarrollo del turismo termal.
Torres explicó que la Mesa Destino Termas es “una asociación turística pública-privada entre Paysandú y Salto”, y señaló que se trata de “una marca que sigue al Corredor de los Pájaros Pintados”, que culminó en 2019. De acuerdo con el jerarca, el espacio sostiene un plan de trabajo centrado en “intereses netamente termales”, en un contexto donde cada complejo enfrenta escenarios diferentes, pero con problemas cotidianos similares.
“Cada complejo con sus propias problemáticas, pero sus propios intereses a nivel nacional”, indicó, y subrayó que el trabajo conjunto permite que las acciones “repercutan con mayor magnitud cuando se trabaja en conjunto como el Destino Termas”.
Torres destacó el intercambio entre equipos como “lo otro positivo de este tipo de encuentros” pues permite “conocer las realidades de otros complejos termales que no son muy distintas a las nuestras”.
En esa misma línea, remarcó el valor de la complementariedad. “Se trabaja en forma complementaria entre nosotros”, y añadió que “el Ministerio busca un poco que hagamos eso”.
Uno de los puntos abordados fue la coordinación de agendas para evitar superposiciones. “Intentamos que las actividades y los eventos que se hagan en cada complejo termal no se superpongan con otros”, explicó Torres, al señalar que esa planificación contribuye a dinamizar la oferta regional.
La reunión también incluyó un debate sobre la presencia en ferias y eventos internacionales. Torres sostuvo que se planteó la necesidad de priorizar inversiones con impacto real: se habló de “la inversión que se hacía en algunos que no eran los que movían la aguja”, por lo que, afirmó, la consigna es “ser inteligentes a la hora de invertir”. En ese punto, resaltó como un factor limitante compartido por el sector “las sábanas, por así decirlo, pues tanto las de los privados como de los públicos son cortas”, en alusión a recursos acotados y compromisos ya asumidos.
Desde el sector privado, agregó, surgió un desafío de fondo, al plantearse establecer políticas de largo plazo que trasciendan los cambios de administración. “El desafío es trazar lineamientos de esta mesa de trabajo que trascienda las autoridades departamentales”, expresó, y lo vinculó a la necesidad de “trazar políticas que sean de diez, quince años”. Para Torres, la dificultad está en que cambian “las prioridades de cada gobierno cuando ingresa y asume el rol” y, con ellas, la asignación de recursos para turismo y para cada complejo.
Por último, el director de Turismo de Paysandú valoró el vínculo institucional, destacando una “muy buena relación con el Ministerio” y también con la Intendencia de Salto, subrayando “una escucha activa a los operadores”, que son quienes están “día a día” en los complejos. El objetivo, indicó, es “cubrir en todas las formas posibles las necesidades evidentes que cada complejo presente”.

