El Grupo de trabajo en Tendencias Climáticas, integrado por técnicos del Instituto Uruguayo de Meteorología y de la Universidad de la República, dio a conocer su informe para el trimestre de diciembre 2025 y enero y febrero de 2026.
La tendencia se traza en función de la coyuntura climática, estadísticas históricas entre el clima local y condiciones de temperatura de superficie del mar remotas y modelos climáticos internacionales de predicción. Este informe muestra sesgos en la distribución de probabilidad entre las categorías de tercil superior (por encima de lo normal), medio (lo normal) o inferior (por debajo de lo normal). En ausencia de sesgos, se debe esperar con igual probabilidad (33,3 %) cada uno de los tres casos.

PRECIPITACIONES
El informe indica que es de esperar que la precipitación acumulada del trimestre se encuentre por debajo de lo normal o en niveles normales, según la región del país. A estos efectos marca dos regiones: una en el Este, que abarca los departamentos de Treinta y Tres, Rocha, Lavalleja, Maldonado y algo de Cerro Largo, y el resto del país. En la primera se esperan precipitaciones dentro de la categoría normal, asignándole un 40% al tercil medio, y un 30% a los terciles inferior y superior. En el resto del país se esperan precipitaciones entre normal (40%) y por debajo de lo normal (40%) mientras que al tercil superior otorga un 20%.
TEMPERATURAS
Para las previsiones en las temperaturas se trazó una línea norte-sur que corta casi perfectamente el país por límite de los departamentos del Litoral con el resto y deja a Flores por la mitad.
En esta primera región, el litoral, se esperan temperaturas por encima de lo normal, con una probabilidad de 45% en el tercil superior, un 35% al tercil medio, y un 20% al inferior. En cambio, en la segunda región, que comprende el resto del territorio, se esperan temperaturas medias entre normal y por encima de lo normal, asignándole un 40% de probabilidad a los terciles superior y medio, y un 20% a la categoría inferior.

OCÉANOS
Desde agosto, señala el informe, se observan anomalías negativas de la temperatura superficial del mar (TSM) en las regiones central y este del océano Pacífico ecuatorial, un comportamiento que continuó durante el mes de noviembre. A lo largo de este período estas anomalías frías se han ido intensificando.
Actualmente están dadas las condiciones que configuran un evento La Niña según las últimas discusiones diagnósticas acerca de El Niño – Oscilación Sur (ENOS) del Climate Prediction Center (CPC) de la NOAA.
Los pronósticos de ENSO inicializados en noviembre indican una posible persistencia de La Niña durante diciembre-enero-febrero (DEF), con una probabilidad de 51% de continuar en la fase Niña, pero con una probabilidad de 48 % de tener condiciones de neutralidad.
Además, en el trimestre enero-febrero-marzo de 2026, se esperaría una transición hacia las condiciones de neutralidad, con una probabilidad de 61%.
