Síndrome de ovario poliquístico (SOP); principal causa de infertilidad femenina

El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es el trastorno hormonal más prevalente en la mujer en edad reproductiva (entre 6-20%). Se manifiesta con períodos irregulares, ausencia de la menstruación, aumento de los niveles de hormonas masculinas y la presencia de un mayor número de folículos en los ovarios que impiden liberar óvulos con regularidad. Es la causa más común de infertilidad.

CAUSAS

  • Desregulación hormonal de las hormonas ováricas que intervienen en el ciclo menstrual. Se produce un aumento patológico y continuo de la hormona Lúteo Estimulante (LH), que estimula la producción de andrógenos en la zona del ovario denominada “teca”.
  • Exceso de insulina. El exceso de insulina puede aumentar la producción de andrógenos, lo que provoca dificultades en la ovulación. Factor hereditario. Inflamación crónica de bajo grado.

CUADRO CLÍNICO

  • Aparición durante la pubertad. En ocasiones, el SOP se manifiesta después de un aumento de peso importante.
  • Amenorrea o ciclos menstruales irregulares.
  • Exceso de vello, seborrea.
  • Acantosis nigricans: manchas oscuras y aterciopeladas en cuello, debajo de los senos y axilas.
  • Acné en espalda, pecho y cara.
  • Obesidad en el 40 al 80% de los pacientes.
  • Acrocordones: pequeños colgajos de piel en axilas o cuello.
  • Caída del cabello.
  • No ovular con regularidad determina infertilidad.

DIAGNÓSTICO

  • Examen ginecológico completo.
  • Ecografía transvaginal.
  • Análisis de hormonas sexuales: FSH, LH, estradiol y testosterona.

Para diagnosticar el SOP se utilizan los criterios de Rotterdam, debiendo cumplirse al menos 2 de los siguientes:

  • Exceso de andrógenos (clínico o en análisis).
  • Mayor número de folículos en la ecografía ginecológica.
  • Alteración del ciclo menstrual y de la ovulación.

COMPLICACIONES

  • Infertilidad.
  • Alta incidencia de aborto espontáneo.
  • Propensión a diabetes tipo 2.
  • Enfermedad cardiovascular en la edad adulta.
  • Hígado graso.
  • Hiperplasia o cáncer endometrial.
  • Dislipidemia.
  • Hipertensión arterial.
  • Depresión, ansiedad y trastornos de alimentación.
  • Apnea del sueño.

TRATAMIENTO

Cambios en el estilo de vida.
Abordaje farmacológico, según exista o no deseo de embarazo.

CONCLUSIÓN

El diagnóstico precoz del SOP permite intervenir antes de que aparezcan complicaciones. Reconocer tempranamente los síntomas y consultar a tiempo facilita un tratamiento oportuno y mejora la salud reproductiva y metabólica a largo plazo.