Dos fotografías que circularon a partir de la difusión en un medio digital salteño que muestran a dos cachorros de puma, que se afirmaba habían nacido en el vecino departamento, en realidad son capturas de pantalla de un video registrado en Paraguay. La organización Coendú ha salido a aclarar el asunto porque considera que podría tener efectos adversos hacia la especie.
Mauricio Álvarez, referente de la oenegé Coendú, Conservación de Especies Nativas del Uruguay, indicó a EL TELEGRAFO que cuando supo de la noticia del registro de dos crías de puma, le llamó la atención. “Ha pasado muchísimas veces, y esta es la prueba de que va a seguir pasando, de que –no me preguntes por qué–, pero hay gente que le gusta inventar noticias, trayendo imágenes o videos de otro país”, dijo. También señaló que no es solo de Uruguay, lo mismo ha ocurrido antes en Argentina, con registros que luego se atribuyen a una provincia diferente a la que se mencionaba al principio.
De todos modos al principio lo tomó como una buena noticia, dado que la aparición de crías sería un indicador de que la especie se está reproduciendo, aunque era raro porque el último registro válido para puma data del año 2022, en el departamento de Rivera, en una forestación. Al interesarse por este nuevo registro un compañero de la oenegé dio con la fuente. “Me manda un video de TikTok, publicado sobre un video filmado en Paraguay en el Gran Chaco, y claramente las fotos que decían ser de Salto eran capturas de pantalla ese video”, explicó. De inmediato se puso en contacto con el medio que difundió erróneamente la noticia.
CONFLICTO
La preocupación por salir inmediatamente a alertar que se trata de un registro falso obedece a que podría generarse una situación adversa ante eventuales futuros hallazgos, por creerse que hay una población mayor a la existente. “Si hubiera una población de puma en Uruguay, es muy difícil que no se genere un conflicto con la ganadería. Contentísimo de que estén los pumas, pero hay que también tener cuidado con las noticias falsas porque puede generar cosas que no son gratas en el ambiente ganadero, por decirlo así”, planteó. Eventualmente podría tener consecuencias sobre otras especies nativas con mayor presencia. “Si todos ponemos que vieron un puma, entonces está lleno de pumas y puedes llegar a salir y si ves un puma lo matás porque está lleno de pumas. En cambio, si uno no sabe que hay pumas, o hay muy pocos pumas, y ves un puma, dejalo porque es uno solo”, agregó.
EXTINTO
El registro de Rivera fue el primero tras 50 años en los que la especie se consideró extinta en el país, lo mismo que el yaguareté, que hasta hace cien años tuvieron una presencia abundante, a decir de Álvarez. Las cámaras de la empresa forestal lo registraron varios días, por lo que se determinó que estaba residiendo en la zona, mientras que otros registros indicarían la presencia de animales “de paso” que ingresaron por la frontera seca.
“Pero perfectamente pumas podría haber en Uruguay, es una especie muy abundante en Argentina, incluso en Argentina está recolonizando algunas zonas de las cuales había desaparecido. No es que esté llegando a nuevas tierras, sino que está recolonizando lugares de donde había desaparecido”.
La mayor dificultad para una especie de estas características es que en Uruguay los predios son en general más reducidos que en Brasil y Argentina. “Veo que tenemos mucha diferencia con esos países en lo fragmentado que están en nuestro territorio, mucha ruta, mucho camino. En cambio, vos recorrés lugares de Argentina y Brasil donde podés tener 10.000 hectáreas o más sin una vivienda”, apuntó. “Fracciones de campo más chicas implica más gente, más perros, más caminos vecinales, entonces es muy difícil para un animal que necesita un territorio muy amplio, porque tanto el puma como el yaguareté necesitan territorios de 5.000 hectáreas, o más”.


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