“Entre el crecimiento académico y la gestión, están los desafíos de la sede Paysandú del Cenur Litoral Norte”

Desde principios de diciembre Guzmán Álvarez, docente del Laboratorio de Moléculas Bioactivas, del Departamento de Ciencias Biológicas, es el director interino de la sede Paysandú del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte. Sucede en el cargo a Líber Acosta, quien pasó a
desempeñarse como presidente de la Comisión Coordinadora del Interior.
Álvarez es licenciado en Bioquímica y doctor en Química y cuenta con una larga experiencia en la investigación en el área de la química medicinal, estando radicado en Paysandú desde 2015. En diálogo con EL TELEGRAFO compartió sus objetivos de gestión y cómo visualiza la sede universitaria hacia el futuro.

El rol de director

“Venía trabajando como integrante de la Comisión Directiva local desde hace unos tres años, por lo que los asuntos no me son completamente ajenos. Este nuevo lugar implica nuevas responsabilidades y desafíos distintos, pero siento que se ajusta bien a esta etapa de mi carrera. Hace once años que estoy en el Cenur Litoral Norte y he sido parte del proceso de crecimiento y desarrollo de la institución, lo que me permite tener una mirada bastante integral sobre su funcionamiento”, explica sobre su nuevo rol.

“Desde que llegué, la gestión siempre formó parte de las tareas cotidianas. Al principio éramos pocas personas y eso implicaba involucrarse en todo: enseñanza, investigación, extensión y también en la instalación y funcionamiento de los espacios. Con el tiempo uno va detectando problemas, fortalezas y aspectos a mejorar, y esa experiencia hoy resulta clave para asumir la dirección”, agrega.
Detallando sobre cómo llegó a Paysandú aclara: “Llegué en 2015, a partir de un proyecto aprobado dentro de los Polos de Desarrollo Universitario. Ganamos un grupo de cuatro personas para conformar el Laboratorio de Moléculas Bioactivas, que comenzó a funcionar en 2014 y que hoy está consolidado, con más integrantes y líneas de trabajo”.

También confiesa que “no conocíamos Paysandú. Había venido de vacaciones alguna vez pero no lo conocía bien como para decidir vivir aquí. En principio era un desafío en ese sentido también cambiar el estilo de vida y construcción familiar, todos esos aspectos que se fueron dando en el mismo momento y en el proceso. Hace diez años era otro Paysandú y hoy cambió bastante, es una ciudad con más dinámica cultural, el movimiento en todos los aspectos ha cambiado y crecido mucho”.

Área de trabajo

Sobre su área de trabajo específica cuenta que su formación “es de Bioquímica en Facultad de Ciencias, con el posgrado en química orgánica y trabajo en química medicinal, que se centra en el desarrollo de medicamentos.”
“Los primeros acercamientos a la enseñanza –enseguida que me recibo más que nada, entre el posgrado y terminando el doctorado– fueron en relación a la Licenciatura en Recursos Naturales en Rivera en la modalidad de docente viajero, previo al programa de desarrollo universitario. Se notaba la necesidad de una evolución y también de entender las dinámicas del Interior.”

“Al llegar a Paysandú comenzamos a trabajar en el Ciclo Inicial Optativo (CIO) Salud en la materia Bases Biomoleculares, que es común en el inicio de la formación de la mayoría de las carreras del área de salud. El CIO Salud recibe estudiantes con trayectorias muy diversas: diferentes edades, procedencias, formación previa y contextos educativos. El objetivo es que todos comprendan las bases fundamentales para cualquier carrera vinculada a la salud”.

Puntualiza que “cuando comencé a dictarla, en 2015, había poco más de 200 estudiantes. Con los años la matrícula creció de forma sostenida y eso obligó a repensar la propuesta pedagógica, incorporar tecnologías educativas y trabajar en conjunto con la Unidad de Apoyo a la Enseñanza. Hoy es una materia que ha evolucionado mucho en su enfoque y en sus estrategias.
A pesar de su nuevo rol aclara que sigue dando clases “en algunos módulos. En 2025 estuve de año sabático en Francia, lo que implicó abocarme fundamentalmente a la función de investigación y también pude seguir haciendo en la parte de cogobierno y de desarrollo institucional por lo que este cargo actual me encuentra preparado”.

Objetivos principales

“Entre los objetivos, en principio hay diferentes cosas a abordar en cuanto a tiempo, hay cosas más urgentes, cosas a corto plazo y a largo plazo. Lo primero que me pareció que hay que abordar es el tema de las relaciones de los que habitamos la sede. Tenemos planeado hacer talleres que aborden eso, con el objetivo de acompañar o dar un espacio que mejore la calidad de trabajo en equipos, el ambiente laboral, la convivencia”, explica.
Profundizando sobre la forma de trabajo cuenta que “tenemos varios grupos y hay muchas personas que están relacionadas con diferentes perfiles de abordaje y la idea es trabajar en conjunto para generar un plan único para abordar esos temas.”

“Además abordar también el plan de clasificación de los residuos, que hay camino recorrido pero habría que dar una ejecución a eso, para ir por el camino de la sustentabilidad y mejora del medioambiente. Otro tema que requiere atención es la gestión del predio en el que se están construyendo los edificios durante la obra y apoyar de cerca el proceso de la construcción. Mientras tanto ya pensar –dentro de las cosas a mediano plazo–, en el plan de recibir esa nueva sede. Porque además de lo que tenemos hoy funcionando, hay que empezar a pensar cómo hacer la transición a esa nueva sede, cómo hacer todo ese proceso que es supercomplejo, qué cosas van a empezar a funcionar, qué capacidad tenemos para funcionar y gestionar en paralelo todo eso”.

Mudanza a la nueva sede e inscripciones

Sobre el importante tema de la mudanza a la nueva sede y si eso implica más presupuesto apunta que “hay cosas que hay hacer, que hay que invertir, se necesitan fondos que no son suficientes. Es un problema que se viene arrastrado desde hace muchos años desde que estoy acá, estamos con el mismo presupuesto. Mirás el crecimiento, esa evolución, no se corresponde con el aumento de la cantidad de estudiantes y la complejidad de la gestión. La nueva sede con la misma cantidad de funcionarios que tenemos no es posible de gestionar. Vamos a aumentar el número de metros cuadrados que es lo que necesitamos, pero ese aumento implica un gasto extra además del edificio que estamos construyendo, de insumos, personal, seguridad, mantenimiento, limpieza, entre otros”.
Finalmente, sobre las inscripciones asegura: “Estamos organizados. Está llegando gente todo el tiempo a preguntar, que está buscando información, también personas que vienen de fuera de Paysandú. Es importante abordar eso, estar presente, informar a la gente en forma adecuada para la inscripción a las carreras y luego a los cursos.

Estamos planificando reforzar la interacción y las oportunidades de encuentro entre los estudiantes de la generación de ingreso en el Curso de Introducción a la Vida Universitaria (IVU), abordar desde allí cómo es el funcionamiento de cogobierno de la institución para promover la participación. Además hacerlo más frecuente a lo largo del año, con talleres y hacer jornadas a nivel institucional”.