La creciente del río Uruguay está generando “graves perjuicios” al turismo, a las economías locales y a miles de trabajadores, según expresaron intendentes de la Microrregión Tierra de Palmares y la Costa del Uruguay, quienes elevaron una carta a la Delegación Argentina de la Comisión Técnica Mixta (CTM) de Salto Grande manifestando su preocupación por las “permanentes y bruscas fluctuaciones” del nivel del río.
El planteo fue dirigido al embajador Alejandro Daneri, presidente de la Delegación Argentina ante la CTM, y pone el foco en la falta de previsibilidad en el manejo hídrico, situación que –según sostienen los jefes comunales– está provocando consecuencias directas en las comunidades ribereñas. “La falta de previsibilidad en el manejo hídrico está generando graves perjuicios al turismo, a las economías locales y a miles de trabajadores que dependen directamente del río”, indicaron.
En la misiva, los intendentes señalaron que playas inutilizables, infraestructura afectada y pérdidas económicas concretas forman parte de una realidad cotidiana que atraviesan las ciudades ubicadas aguas abajo de la represa. En ese sentido, advirtieron que las inversiones realizadas por los municipios para el desarrollo turístico se ven comprometidas por decisiones que, a su entender, no contemplan el impacto social, económico y territorial en la región.
Asimismo, reclamaron mayor y mejor comunicación por parte de los organismos responsables. “Exigimos información clara, diaria y accesible, así como una revisión del esquema de gestión del recurso que contemple no solo criterios técnicos, sino también la realidad de las ciudades ribereñas”, expresaron.
En cuanto a los informes oficiales, desde la CTM de Salto Grande se detalló que para hoy las cotas máxima y mínima en el Puerto de Concordia se ubicarían en 7,40 y 6,20 metros, respectivamente, mientras que en el Puerto de Salto se estiman niveles de 7,60 metros como máximo y 6,40 metros como mínimo.
Los intendentes reconocieron la complejidad que implica la gestión de una cuenca de estas dimensiones, aunque consideraron necesario analizar la posibilidad de revisar y optimizar el manejo de los niveles hídricos, teniendo en cuenta no solo los factores naturales, sino también las consecuencias económicas, sociales y turísticas que las fluctuaciones generan en las comunidades costeras.
En ese marco, solicitaron acceso a información diaria actualizada sobre las proyecciones del nivel del río en las localidades ubicadas aguas abajo de la represa, con especial referencia a las zonas costeras del Parque Nacional El Palmar, Liebig, San José, Colón y Concepción del Uruguay, mediante un canal de comunicación permanente con las autoridades competentes.
Finalmente, reclamaron la evaluación de acciones coordinadas que permitan una gestión más previsible y equilibrada del recurso hídrico. “El río Uruguay no puede seguir siendo administrado de espaldas a quienes viven, trabajan y producen en sus costas”, concluyeron.

