El director en representación de los trabajadores en el directorio del Banco de Previsión Social, Carlos Clavijo, mantuvo reuniones durante dos días con referentes de distintos sindicatos e informó sobre los subsidios de desempleo a los zafrales citrícolas y obreros del frigorífico Casa Blanca, quienes enfrentarán una reestructura laboral y en los próximos meses quedarían sin empleo entre 130 y 200 operarios.
El caso Pili
En el primer encuentro recibió a los extrabajadores de PILI, “porque tenían varias incertidumbres sobre el fondo de garantía de insolvencia patronal que no los protege. Aclaramos que la ley fue promulgada con posterioridad al cierre de la industria láctea. Y en seguridad social, no se aplica con retroactividad”, dijo a EL TELEGRAFO.
Explicó que “la única herramienta para cobrar los créditos laborales de PILI es una ley que amplíe hacia atrás a otros, o que sea específica para ellos. Debería salir como iniciativa privativa del Poder Ejecutivo o del Parlamento, donde se vote y, posteriormente, el BPS lo ejecutará como ley”.
Enfatizó que “esa es una cuestión que dejamos clara en todos los casos que hablamos y es que el BPS aplica la normativa vigente en materia de seguridad social. Por lo tanto, no tiene una decisión propia. Si hay trabajadores que no están cubiertos por una ley, deberá aprobarse una. De lo contrario el BPS no puede generar derechos que no están dentro de la ley”.
Seguros de desempleo
En el local de la Unión de Trabajadores de Paycueros recibió a los trabajadores del citrus y del frigorífico Casa Blanca. “Fundamentalmente con los representantes del citrus dialogamos sobre la situación de los seguros de paro. Los zafrales presentaron un reclamo legítimo y es el de cobrar una prestación al concluir la zafra”.
Clavijo recalcó que “volvimos a explicar lo mismo. Para que ellos cobren un subsidio de desempleo extraordinario, debe existir un decreto del Poder Ejecutivo que primero tiene que salir del Parlamento. El Ministerio de Trabajo lo envió al BPS el 18 de diciembre y allí se empezó a revisar, porque es un decreto que ampara a más trabajadores de los que el organismo venía pagando”.
A partir de ese análisis, “con alguna intervención de la representación de los trabajadores logramos que se pague antes de lo estipulado, al menos a quienes no tienen ningún ingreso. Y comenzaron a cobrar este viernes 16”.
En forma paralela continuarán cotejando la situación de otros zafrales que rondarán unos 3.000 y cobrarán en los primeros días de febrero. “Insistiremos para que se les pague lo antes posible, pero los trámites deben hacerse uno por uno y es más engorroso”, agregó.
En el Diálogo Social, la representación de los trabajadores planteó la necesidad de instrumentar una ley mediante la que se defina el pago del seguro de paro especial a los trabajadores –como por ejemplo los citrícolas–, una vez finalizada la zafra y que la legislación evite los trámites políticos. “Con esta iniciativa le dan derecho a los trabajadores que no llegan a los jornales para un seguro de paro. Fundamentalmente los rurales, que tienen un problema muy grande y no solo a los citrícolas. Porque el decreto vigente para este sector corresponde al año 2001, tiene 25 años y debería modificarse. Pero todo dependerá de la voluntad política y no solo del gobierno de turno, al momento de votar las leyes”.
El frigorífico
Los trabajadores del frigorífico Casa Blanca “están muy preocupados porque, además de los seguros de paro específicos, se enfrentarán a una reestructura con la que quedarán afuera entre 130 y 200 trabajadores”. Aclaró que la empresa no lo comunicó, “pero se viene hablando de una reestructura para achicar la cantidad de empleos”.
Al finalizar las reuniones, Clavijo adelantó que el jueves 22 estarán en Paysandú integrantes de la secretaría de la representación de los trabajadores a fin de evacuar dudas a todos los interesados en general, en el local de la Federación de Funcionarios de Salud Pública, en Monte Caseros y Artigas, de 9 a 12 y de 15 a 18.

