Un hecho de inseguridad ocurrido a media mañana del sábado en la intersección de avenida Soriano y Grito de Asencio generó profunda preocupación en la zona, al tener como víctima a un hombre de 76 años, paciente oncológico, que fue despojado de sus pertenencias mediante un arrebato mientras realizaba una actividad habitual.
En diálogo con EL TELEGRAFO, la hija del damnificado relató con detalle cómo se desarrolló la situación. “Mi padre había ido a la carnicería, como hace siempre. Es parte de su rutina. Cuando salió y se subió a la moto, notó que aparentemente se había quedado sin nafta”, explicó. Ante ello, el hombre decidió continuar a pie por avenida Soriano hacia el Este. “Salió caminando para ver si encontraba alguna casa donde le vendieran un poco de combustible”, añadió.

Fue en ese momento cuando aparecieron dos jóvenes. “Se le acercaron dos muchachos y uno de ellos le preguntó qué le había pasado. Mi padre le contó que estaba sin nafta y el muchacho se ofreció a conseguirle”, señaló. Confiando en la ayuda ofrecida, el hombre le entregó cien pesos. “El muchacho fue, volvió con una botella con nafta y se la cargaron a la moto”, detalló.
Agradecido por el gesto, el adulto mayor incluso recompensó al joven. “Mi padre le dio una propina por la gauchada que le había hecho”, relató la mujer. Sin embargo, la situación dio un giro inesperado y violento segundos después. “Cuando se subió a la moto y arrancó para irse, el otro que andaba con él empezó a forcejear para sacarle el bolso que llevaba”, recordó.
Tras un breve pero angustiante forcejeo, el delincuente logró su cometido. “Le arrancó el bolso y salió corriendo hacia una de las casas por Grito de Asencio”, indicó. En el bolso, explicó, “tenía la carne que había comprado, la billetera con plata, los documentos y unos papeles médicos muy importantes”.
El bolso, además, tenía un valor afectivo. “Era de jean, hecho en casa por mi madre”, agregó.
Los gritos del hombre alertaron a una vecina. “La vecina de la esquina escuchó los gritos y fue la que salió a asistir a mi padre”, contó. Si bien el hombre no sufrió lesiones de entidad, el impacto emocional fue considerable. “Tiene 76 años y es paciente oncológico, esto para él fue muy duro”, expresó su hija. Más allá de la pérdida económica, la familia puso el énfasis en otro aspecto. “Lo que pedimos es que aparezcan los documentos, por favor. Si algún vecino vio algo y los puede acercar, es lo que más nos interesa”, manifestó. “La plata sabemos que no la van a devolver, pero los documentos médicos los necesita sí o sí, porque está en tratamiento”, remarcó con preocupación.
El hecho fue denunciado de inmediato. “Se dio cuenta a la Policía, se hizo la denuncia en la Comisaría Tercera”, confirmó. Posteriormente, “vino personal de Investigaciones a casa, quedaron de levantar las imágenes de las cámaras de la zona y ahora estamos a la espera”.
La expectativa, insistió, está puesta en “poder recuperar los documentos y sobre todo los papeles médicos”, por lo que se solicita que si alguien encuentra algo de ello, se comunique con el celular 093762936.

El episodio, ocurrido en plena mañana y en una zona urbana transitada, generó inquietud entre los vecinos y vuelve a encender la alarma por la reiteración de hechos delictivos que tienen como blanco a personas mayores.


