El pasado lunes yendo en dirección a Casa Blanca encontramos 3 caballos sueltos cruzándose peligrosamente entre el tránsito del Camino a Casa Blanca, saliendo de entre la vegetación que los ocultaba completamente, para sorpresa de los conductores. Formaban parte de una tropilla en la cual varios más se encontraban atados junto al alambrado. A metros de allí, días pasados publicamos uno de los tantos siniestros de tránsito provocados por equinos en la zona, del que por supuesto nadie se hizo cargo.
Ante el peligro que representaba esta situación, denunciamos la presencia de los animales al 911, y en minutos llegó un patrullero. Nos consta que los uniformados solicitaron los servicios del arriero municipal para retirarlos, y que se les contestó que llegaría en unos minutos.
Desconocemos si finalmente fue, pero lo que sí sabemos es que ayer, a solo 24 horas de denunciada esta situación, los animales estaban nuevamente en el camino, en el mismo lugar. Claramente la Intendencia no está cumpliendo su obligación de dar seguridad en los caminos de su jurisdicción. La norma expresa claramente que no se pueden dejar animales pastando en rutas o caminos vecinales, ni siquiera si los dejan atados. Estos ni siquiera están chipeados, y no tienen marcas, por lo cual lo que corresponde es retirarlos y cobrarle al propietario la multa correspondiente, o incautarlos en su defecto. Si eso se cumple como la ley lo dicta, no nos caben dudas que el dueño no reincidirá en la infracción. Pero con la complicidad municipal, lo que es seguro seguiremos sufriendo daños, lesiones y hasta muertes provocadas por caballos sueltos en la calle.


