Cortocircuitos ciudadanos: ¿Por qué hay caballos sueltos en la vía pública?
El pasado miércoles EL TELEGRAFO fue testigo de un procedimiento por denuncia de caballos sueltos en la vía pública, concretamente en la zona de Instrucciones del Año XIII y Ciudad de Young.
La denuncia fue realizada a través del sistema de emergencia nacional 911 sobre las 19.05 y fue derivada a la Seccional Tercera de Policía. Siguiendo el protocolo vigente, desde allí se dispuso un móvil con dos funcionarios para constatar la situación, los cuales llegaron al lugar de inmediato.
Para dar seguridad al tránsito, ataron los equinos a una reja y comunicaron el hecho a la Intendencia Municipal, que dispuso la actuación del “arriero”, una persona que estaría a cargo de levantar los animales que se encuentren en la vía pública sin supervisión.
El funcionario municipal llegó unos 15 minutos más tarde, a bordo de una moto de alta cilindrada. Sin embargo también se hizo presente el propietario de los animales, por lo que se estableció un diálogo entre las partes que quedó en nada: el dueño se llevó los caballos, sin sanciones ni amonestación alguna.
Los equinos no contaban con marca –eran “orejanos”— y seguramente tampoco estaban chipeados, por lo cual en caso de producir un siniestro las posibilidades de dar con su responsable suelen ser casi nulas.
¿Cómo procede la Intendencia?
Sobre el procedimiento por denuncia de animales sueltos en Paysandú, en nota publicada por este medio el 26 de julio del 2024, el por entonces secretario general de la Intendencia, Fermín Farinha, dijo a EL TELEGRAFO que habilitados por el Decreto 233/022 “se cumple el plazo de las 72 horas para el retorno del animal a su dueño. El MGAP, a través de lo que establece el decreto, hace el procedimiento administrativo a partir de la incautación para resolver su entrega a una oenegé o el remate, que ha sido el procedimiento mayoritario”.
La nota detalla que la Intendencia aporta el aspecto logístico con dos arrieros, camioneta y tráiler, en el marco de un dispositivo que se efectúa en forma conjunta con el Ministerio del Interior. “Actuamos a requerimiento del Ministerio del Interior en lo que tiene que ver con las denuncias. Ante la falta de predios que había generado una pausa en la aplicación de la normativa, la Intendencia –a su cargo– se vinculó con aquellos que podían prestar el servicio”. El jerarca recordó que la persona “levanta el animal, previo pago de la multa, que es un trámite que no se cumple con la Intendencia sino con el MGAP. La Intendencia disponibiliza la parte material. Si bien el gobierno departamental no está identificado en el decreto 233/022 entre los responsables, nos sumamos para que la política pública de control de animales sueltos sea efectiva”.
Procedimiento trunco
En los hechos actualmente no hay sanción para quien incumple la normativa, porque como hemos podido observar in situ, si el propietario aparece antes de que el animal sea retirado por la Intendencia, todo se reduce a un corto diálogo entre las partes y se los lleva con total impunidad, sin pago de multas ni amonestación alguna.
De esta forma es entendible que el problema de los animales sueltos en la vía pública continúe ad eternum, porque es gratis ser irresponsable, aún cuando la irresponsabilidad puede llegar a costar una vida o provocar grandes daños materiales.




