La detección de residuos de un garrapaticida en carnes despachadas con destino a China, en setiembre del año pasado, determinó que autoridades sanitarias de la nación asiática prohibieran al frigorífico San Jacinto la exportación de carnes hacia ese mercado.
En la víspera, durante el acto de inauguración de la Expoactiva en Soriano, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Luis Alfredo Fratti, advirtió sobre las consecuencias sanitarias y comerciales derivadas del incumplimiento en el uso de productos veterinarios, tras la devolución de un nuevo contenedor de carne vacuna desde China por detección de residuos de Fluazurón.
“Nos acaban de devolver otro contenedor de China y eso es responsabilidad de todos nosotros que estamos vinculados al sector agropecuario”, afirmó el ministro, quien explicó que la lucha contra la garrapata, es una política que, si bien es ejecutada por el Ministerio por su especificidad técnica, responde a una estrategia de alcance nacional. “Esto es una cuestión de país, es un programa de gobierno por la importancia que tiene y por lo que nos afecta como nación”.
Remarcó que los efectos de estos incumplimientos no se limitan al sector primario, sino que impactan en toda la economía. “Si nos cortan los mercados externos vamos a tener problemas nosotros y también el que está en la ciudad”, advirtió.
El secretario de Estado explicó que, tras episodios anteriores, el MGAP adoptó en octubre del año pasado medidas más estrictas para controlar los residuos en carne. Sin embargo, aclaró que “este embarque de ahora es anterior y eso es lo que estamos hablando con China”. Para el jerarca “aquel productor que nos manda un ganado que podemos demostrar que tiene residuos, lo tenemos que suspender inmediatamente”. No obstante, el ministro señaló que la efectividad de estas acciones se ha visto limitada por recursos legales en este caso.
“Algunos abogados vinculados a algunas gremiales, también, hay que decirlo, porque en este país nos conocemos todos y acá nadie se puede hacer el distraído. Nos meten un recurso, por lo tanto, no podemos accionar, no podemos responder como deberíamos a los mercados que nos compran”, afirmó.
Entiende que el sistema anterior de sanciones, previo a la normativa del mes de octubre del año pasado, pierde eficacia dilatándose en el tiempo. “Si mandás un ganado que no respetó los tiempos, tenés que ser sancionado, pero la multa pasa a un año, un año y medio después. Al final no tiene ningún efecto”, sostuvo, insistiendo en la necesidad de aplicar suspensiones inmediatas como herramienta disuasiva.

