La obesidad es una enfermedad, multicausal, crónica, estigmatizante y con probabilidad de recaídas derivada de interacciones complejas entre la genética, la neurobiología, las conductas alimentarias, generada en un ambiente obesogénico que fomenta el sedentarismo y el alto consumo de alimentos ultraprocesados, facilitando el aumento de peso e incluye publicidad de comida poco saludable, entornos poco caminables, falta de espacios recreativos y fácil acceso a comida rápida barata y con un aumento de la prevalencia de la obesidad en casi todos los países. En Uruguay el sobrepeso y la obesidad afectan al 65% de los adultos y a casi el 40% de los niños. El diagnóstico del sobrepeso y de la obesidad se efectúa midiendo el peso y la estatura de las personas y calculando el índice de masa corporal (IMC): peso (kg)/estatura2 (m2).
a) Según el IMC:
Peso Inferior a 18,5: Insuficiente.
De 18,5 a 24,9: Sano.
De 25,0 a 29,9: Sobrepeso.
30,0 o superior: Obesidad.
El IMC es un marcador indirecto de la grasa, por lo que existen otras mediciones, como el perímetro de la cintura, que pueden ayudar a diagnosticar la obesidad.
b) Un perímetro de cintura mayor a 102 cm en hombres y mayor a 88 cm en mujeres es un muy buen indicador de obesidad abdominal.
c) Otros métodos son la medida o evaluación de la composición de la grasa corporal.
Afecciones relacionadas
Síndrome cardio reno metabólico (CKM) que asocia: diabetes mellitus tipo 2, hipertensión, cardiopatías (incluyendo enfermedad coronaria, renal e insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular) y A.C.V.

Además la obesidad asocia: apnea obstructiva del sueño, tromboembolia venosa, cáncer, osteoartritis, enfermedad hepatobiliar, reflujo gastroesofágico, asma y enfermedades psiquiátricas como disminución de la autoestima, depresión.
Causas relacionadas
*Disminución de la actividad física, alta disponibilidad de juegos electrónicos, dietas hipercalóricas en niños.
Genéticas: presentes entre el 40 al 70% de obesidad.
*Cambios hormonales de las distintas etapas de la vida, menopausia y embarazo.
*Gestión emocional y de las conductas aprendidas.
*Eventos adversos de la infancia.
*Bajo nivel socioeconómico y educativo.
*La deuda de sueño.
*Estrés.
*Cambios en la microbiota intestinal.
*La climatización de los ambientes.
*Cesación tabáquica.
*Disruptores hormonales.
*Ambiente nutricional adverso en el útero.
*Estilo de vida sedentario, inactividad física.
*Dieta alta en ultraprocesados y azúcar.
*Medicamentos antidepresivos, antisicóticos y corticoides.
*Hipotiroidismo.
*Tendencia a porciones más grandes.
*Trastornos alimentarios.
Conclusión
La obesidad es la enfermedad más prevalente a nivel mundial y está asociada a múltiples patologías. Diagnosticarla y tratarla es indispensable. Reducir el estigma y la culpabilización es parte del tratamiento. Solo así habrá menos sufrimiento.

