Fuerte rechazo del Frente Amplio al Presupuesto de Olivera: “Desconoce la realidad de Paysandú”

La bancada del Frente Amplio en la Junta Departamental expresó su rechazo categórico al Presupuesto Quinquenal 2026-2030 presentado por el intendente Nicolás Olivera, al que calificó como desconectado de la realidad social y económica del departamento. En una conferencia de prensa encabezada por Natalia Martínez, Silvia Fernández, Francisco Gentile y Ana Curtis, los ediles anunciaron su decisión de votar negativamente el proyecto y cuestionaron tanto su contenido como el proceso de elaboración.

UN DIAGNÓSTICO SOCIAL CRÍTICO

Natalia Martínez fue la encargada de abrir la exposición, señalando que el objetivo era dar claridad sobre la postura de la fuerza política. En ese marco, sostuvo que “este presupuesto desconoce la realidad económica y social del departamento”, y remarcó que Paysandú enfrenta niveles persistentes de desempleo superiores al 10%, una informalidad cercana al 28% y situaciones de pobreza estructural que afectan especialmente a familias con niños y adolescentes. También cuestionó el impacto fiscal del proyecto, afirmando que “incrementa la carga impositiva, transformando tasas en impuestos y creando nuevos tributos que impactan directamente en el bolsillo de los sanduceros”. En esa línea, criticó la creación de un catastro departamental paralelo al nacional, señalando que “es una medida insensible en un contexto de crisis social y económica”.

CUESTIONAMIENTOS AL PROCESO DE DISCUSIÓN

Silvia Fernández puso el foco en las condiciones en las que se discutió el presupuesto, denunciando la ausencia de instancias reales de diálogo. “No estuvieron dados los ámbitos de negociación desde el Ejecutivo Departamental”, afirmó, al tiempo que cuestionó la metodología utilizada en la Junta. Según explicó, el documento fue leído durante semanas sin posibilidad de realizar aportes y las modificaciones señaladas no fueron incorporadas en tiempo y forma. Para Fernández, el problema no es únicamente de procedimiento, sino también de fondo, porque “este presupuesto tiene un modelo tributario que no compartimos y no hubo ninguna oportunidad real de cambiarlo”.

CRÍTICAS AL MODELO ECONÓMICO Y DE GESTIÓN

Francisco Gentile fue especialmente crítico con el contenido del proyecto, al que calificó como el peor que ha analizado en su trayectoria como edil. “Es el sexto presupuesto que estudio y nunca vi uno como este”, afirmó, cuestionando que, pese a recibir recursos históricos desde el gobierno nacional, la administración departamental impulse un aumento de la carga tributaria.

“Recibe apoyo histórico del gobierno nacional y aún así aplica un tarifazo. Ponete del lado del pueblo”, reclamó al intendente. También señaló una tendencia a la privatización de servicios, indicando que “se están contratando empresas para tareas que debería hacer la intendencia”, y concluyó que “es el peor presupuesto que he visto en seis períodos”.

AUSENCIA DE POLÍTICAS PÚBLICAS CLAVE

Ana Curtis centró su intervención en la falta de políticas públicas concretas dentro del presupuesto. Señaló que no existen propuestas vinculadas al desarrollo del turismo y que, por el contrario, se plantean aumentos impositivos en áreas clave como las termas. “No hay ninguna propuesta sobre turismo”, afirmó, y agregó que tampoco se contemplan políticas de género, destacando que “no aparece absolutamente nada sobre la Casa de la Mujer”.

En relación con los trabajadores municipales, advirtió que los artículos incluidos condicionan los aumentos salariales a la recaudación, lo que, según sostuvo, vulnera la normativa vigente en materia de negociación colectiva. Asimismo, cuestionó la concentración de poder en el Ejecutivo, señalando que “se le da mucha potestad al intendente y la Junta queda relegada a un rol secundario”.

PRIORIDADES EN DEBATE

A lo largo de la conferencia, los ediles insistieron en que el presupuesto no refleja las verdaderas necesidades del departamento ni traduce en políticas públicas los recursos provenientes del gobierno nacional. También manifestaron su preocupación por la orientación del gasto, señalando que el programa 1.000, del Intendente Departamental, recibe más recursos que las obras y servicios destinados a la población. En ese sentido, criticaron la ausencia de inversiones en infraestructura básica para barrios que aún carecen de servicios esenciales, así como la falta de impulso a sectores estratégicos como el turismo, la cultura o el desarrollo portuario.

IMPACTO EN LOS SECTORES MÁS VULNERABLES

Otro de los puntos cuestionados fue la creación de nuevos tributos que afectan a sectores vulnerables. Durante la conferencia se mencionó el caso de quienes desarrollan actividades informales para subsistir, señalando que incluso estos trabajadores podrían verse alcanzados por nuevas cargas impositivas. “Quien hace chorizos para sobrevivir va a tener que pagar un nuevo impuesto”, expresaron, considerando que este tipo de medidas resulta incompatible con la situación laboral del departamento.

La bancada también planteó dudas sobre la transparencia en la gestión, haciendo referencia a la falta de la Rendición de Cuentas correspondiente a 2025 y a la posibilidad de que el presupuesto tenga como objetivo cubrir déficits acumulados. Asimismo, advirtieron sobre el ingreso discrecional de funcionarios en el último año de gobierno, en lo que calificaron como posibles prácticas de clientelismo político. En ese contexto, también se cuestionó la implementación de un catastro departamental tercerizado en manos privadas, señalando que incluso antes de la aprobación del presupuesto ya se había licitado y adjudicado el servicio a una empresa extranjera. Para los ediles, este hecho refleja una lógica de funcionamiento basada en la toma de decisiones unilaterales. “Se está planteando una figura que no tiene que ver con el diálogo, sino con ‘Yo decido, yo hago’”, afirmaron.

POSICIÓN FINAL DE LA BANCADA

Finalmente, la bancada del Frente Amplio reafirmó su postura de rechazo al proyecto y su compromiso de continuar defendiendo los intereses de la ciudadanía. “Vamos a seguir defendiendo políticas sensibles a la realidad social y económica del departamento”, expresaron, dejando en claro que el voto negativo responde tanto al contenido del presupuesto como a la forma en que fue elaborado.