
En el Hospital Escuela del Litoral “Galán y Rocha” se desarrolló el primer taller sobre Seguridad en la Asistencia Sanitaria, una instancia dirigida a funcionarios del nosocomio con el objetivo de fortalecer la prevención, el autocuidado y la respuesta ante eventuales situaciones de agresión o delito en el ámbito hospitalario.
La actividad forma parte de una ronda de talleres impulsada en conjunto entre la Dirección del Hospital y la Jefatura de Policía de Paysandú, en el marco de un vínculo interinstitucional que se viene consolidando desde hace tiempo y que ya ha incluido otras acciones de capacitación mutua.
En conferencia de prensa, el subdirector del Hospital Escuela del Litoral, Pierino Manfredi, y el subjefe de Policía de Paysandú, comisario mayor Coriolano Umpiérrez, señalaron que la iniciativa busca aportar herramientas concretas para que los trabajadores de la salud puedan desempeñarse en un entorno más seguro y sepan cómo actuar frente a episodios conflictivos.
UN TEMA SENSIBLE PARA EL FUNCIONAMIENTO DIARIO
Manfredi explicó que la propuesta surgió a partir de una preocupación concreta vinculada a la seguridad del personal. “En esta ocasión estamos iniciando lo que es una ronda de talleres que va a estar dirigida y focalizada en lo que es la seguridad de los funcionarios en el diario trabajar de todos los días en el hospital”, indicó. Agregó que la instancia se enmarca en un proceso de intercambio con la Policía que ha permitido detectar necesidades comunes y pensar respuestas coordinadas. En ese sentido, remarcó que uno de los objetivos centrales es prevenir situaciones de violencia hacia los trabajadores de la salud, especialmente “teniendo en cuenta los antecedentes anteriores que han ocurrido donde varios funcionarios han sido agredidos”.
“Pretendemos que desde la Policía se nos brinden las herramientas necesarias para evitar primero que nada y, por supuesto, cuando ocurren, saber cómo trabajar”, sostuvo.
El jerarca subrayó además que el funcionario debe poder desarrollar su tarea con tranquilidad. “Entendemos que el funcionario tiene que sentirse seguro al momento de venir y trabajar y cumplir con su función sin estar pensando que en algún momento puede llegar a ser agredido”, afirmó.
PREVENCIÓN, AUTOCUIDADO Y DENUNCIA
Por su parte, Umpiérrez valoró estos espacios de articulación entre instituciones y destacó que la cooperación entre el hospital y la Jefatura ya ha dado resultados positivos en otros ámbitos. Recordó, por ejemplo, que durante el año pasado funcionarios del hospital capacitaron a policías en distintos procedimientos vinculados a la atención sanitaria, como reanimación y asistencia en partos. Incluso mencionó un caso concreto en el que efectivos policiales pudieron aplicar esos conocimientos para salvar la vida de un niño.
“Gracias a esa capacitación y a esos talleres que nos dieron pudimos darle respuesta a la sociedad”, señaló. En cuanto al contenido del taller desarrollado en el hospital, explicó que el eje principal es la prevención del delito, con énfasis en la detección temprana de situaciones de riesgo y en la importancia de convocar a la autoridad policial antes de que un hecho llegue a concretarse. “Los puntos que se van a enfocar, como temática principal, es la prevención del delito”, expresó. Añadió que también se trabaja sobre aspectos de autocuidado, cuidado en equipo, manejo de la información y fortalecimiento de conductas preventivas dentro del ámbito laboral.
A su vez, indicó que una segunda parte del abordaje está orientada a explicar qué pasos seguir cuando el hecho delictivo ya ocurrió, especialmente en lo relativo a la denuncia y al proceso judicial posterior.
“Hoy la denuncia se toma in situ, en el momento, en el lugar, tenemos la tecnología para hacerlo con las tablets”, precisó, al tiempo que buscó derribar la idea de que el trabajador debe necesariamente concurrir durante horas a una comisaría para dejar constancia de lo sucedido. También remarcó la importancia de preservar la fortaleza jurídica de cada caso, por ejemplo mediante la intervención de un médico forense cuando existen lesiones, a efectos de que el procedimiento judicial cuente con los elementos necesarios.
HACIA UN PROTOCOLO ESPECÍFICO
Consultado sobre la existencia de procedimientos formales para actuar ante agresiones a funcionarios, Umpiérrez señaló que actualmente rigen protocolos generales en materia de seguridad pública, establecidos por leyes, decretos y el Código del Proceso Penal.
No obstante, informó que a nivel nacional se viene trabajando en la elaboración de “un protocolo específico de prevención y de normativas para los funcionarios de la salud”. Según indicó, ese instrumento podría estar disponible durante el segundo semestre de este año. Desde el hospital, en tanto, se insistió en que más allá de la futura aprobación de ese marco, resulta imprescindible que la información llegue de forma clara a quienes están expuestos cotidianamente a estas situaciones. Manfredi sostuvo que “lo importante es también que llegue la información como debe llegar” y valoró especialmente que los talleres sean impartidos directamente por efectivos policiales en contacto con los funcionarios, de modo de facilitar un conocimiento práctico y de primera mano sobre cómo actuar.
SUBREGISTRO Y PARTICIPACIÓN DE USUARIOS
Otro de los puntos abordados en la conferencia fue el registro de agresiones o incidentes dentro del ámbito sanitario. Manfredi reconoció que existen datos, pero advirtió que no reflejan necesariamente la totalidad de los hechos ocurridos. “Hay un registro de lo que se denuncia, o de lo que llega”, explicó. Sin embargo, señaló que muchas veces las situaciones no se formalizan por falta de información o desconocimiento sobre las herramientas disponibles, lo que genera subregistro.
Finalmente, destacó que este proceso también buscará involucrar a los representantes de los usuarios del sistema de salud, entendiendo que la construcción de un ámbito asistencial más seguro requiere la participación de todos los actores. “Es entre todos que construimos una mejor asistencia, un mejor sistema de salud”, afirmó. El taller realizado en el Hospital Escuela del Litoral fue presentado como el primero de una serie de instancias que podrían ampliarse en los próximos meses, en función de las necesidades detectadas y del interés de los propios trabajadores.

