Liceo 6 inicia novedosa experiencia de recorrida barrial con su equipo docente

“Conocer el territorio para comprender a nuestros estudiantes” es una propuesta de la comunidad educativa del Liceo 6 que involucra a la zona norte de la ciudad, con el objetivo de realizar una recorrida que comienza esta mañana por algunos de los barrios desde donde provienen la mayoría de sus estudiantes.
La fundamentación de la iniciativa presentada a la ANEP destacó la oportunidad que “observar aspectos vinculados a las condiciones habitacionales, el acceso a servicios básicos, las características del entorno barrial y las dinámicas sociales que forman parte de la vida cotidiana de nuestros estudiantes y sus familias”.

El director del citado centro educativo, Carlos Larrosa, señaló a EL TELEGRAFO que la propuesta se enmarca en el inicio de los cursos y en la preparación del equipo docente que recibirá a los estudiantes. “Este año teníamos que fortalecer el conocimiento del territorio o el área de influencia del liceo. En acuerdo con la subdirectora, profesora Verónica Bianchi, este año decidimos concretar esta idea que se venía manejando desde hace tiempo”.
El recorrido se iniciará a las 8.30 y se extenderá por una hora. “Es una hora, porque todos los primeros sábados del mes tenemos la coordinación institucional que tiene una parte de caminar el territorio y luego de trabajar conceptualmente sobre las características de nuestros estudiantes y cómo debemos atenderlos, especialmente cuando surgen algunas situaciones disruptivas o de conflicto”, informó.

Un proceso

Larosa asumió la efectividad en el liceo en 2018 y es vecino de la zona desde hace más de 50 años. Con el equipo estable del liceo conformado por docentes, talleristas y psicóloga, trabajaron los aspectos vinculados a la convivencia dentro del centro educativo junto a las asambleas de estudiantes.

En ese proceso, “la convivencia mejoró mucho hacia la interna del liceo, porque en las instituciones hay conflictos que pueden surgir desde fuera –situaciones entre familias o que ocurren durante el fin de semana– y luego repercuten en la institución”.
Larrosa precisó que desde el trabajo con los estudiantes “hemos intentado llegar a las familias para que comprendan que el liceo atiende o resuelve determinadas situaciones de conflicto o convivencia”.
Uno de ellos es el estigma que “se instala a veces dentro de las instituciones, donde se da por entendido que hay enfrentamientos entre los barrios. Es así que hemos trabajado sobre la idea que el Liceo 6 no es de Nuevo Paysandú, sino de la zona norte y abarca a todos los barrios. La convivencia mejoró, lo que no quiere decir que no se den situaciones que ocurren en cualquier centro educativo donde asisten adolescentes, jóvenes y adultos”.

El plan de convivencia

El liceo se apega a las orientaciones oficiales, centrado en un plan de convivencia elaborado por la institución. “En base a ese plan buscamos dar participación a los estudiantes y docentes, que se empoderen de ideas y acciones para mejorar la convivencia. La clave es tener profesionales comprometidos con el trabajo y en conocimiento del territorio”.
El Liceo 6 evolucionó hacia los docentes efectivos que optaron por permanecer en el centro educativo. “El año pasado por primera vez en la historia de este liceo, una adscripta logró la efectividad por concurso y eligió este centro educativo. Si las instituciones no cuentan con docentes estables, no se pueden mantener las líneas de trabajo a largo plazo”, sintetizó.
Allí se imparten los tramos educativos de EBI y EMS (antes Educación Media Básica y Educación Media Superior), en la noche Educación para Adultos y es el liceo referente para la educación en contextos de encierro.

“Cuando comenzaron las clases nocturnas en 2018, se daban situaciones disruptivas en la noche que se fueron trabajando con figuras de apoyo a la dirección con un gran nivel de compromiso”. Larrosa destacó la tarea de los educadores sociales que ingresaron en diferentes roles como talleristas o coordinadores. “Son profesionales que impactan positivamente porque su formación específica aporta aspectos que no tenemos los docentes que hacemos la carrera en determinadas disciplinas”.

La infraestructura

El liceo padecía problemas edilicios en los techos que solucionaron con sucesivas intervenciones. “La infraestructura está muy bien y la semana pasada culminó la instalación del nuevo comedor que aún no ha sido inaugurado oficialmente”, dijo Larrosa.
El liceo ingresó en la propuesta de tiempo extendido desde 2018 y desde este año se incorpora a la red de los 50 comedores que se abren a nivel nacional. El espacio se encuentra totalmente equipado, una empresa privada elabora el alimento a diario, donde almorzarán 60 estudiantes “y si fuera necesario, lo hará otra tanda de 60”, señaló el director.
Aclaró que aún quedan pendientes las mejoras en la iluminación externa del liceo y la necesidad de restablecer un tramo del tejido perimetral que fuera vandalizado hace años.

La asistencia

La matrícula para el presente año lectivo se actualiza diariamente en tanto aún se conforman los grupos en sus respectivas aulas. El liceo trabaja con seis grupos en la mañana y otros seis en la tarde. No obstante, el año lectivo 2025 finalizó con un total de 190 alumnos en el turno matutino y 180 en el vespertino. En el turno nocturno hay otros 175. Además, el programa de educación de contextos de encierro, que cuenta con su equipo docente, coordinadoras pedagógica y administrativa, culminó con cerca de 200 estudiantes.