Al cumplirse 50 años de haberse recibido de maestras, veinte integrantes de la Generación ‘75 (la mayoría) partieron hacia un viaje de cuatro días a Piriápolis para celebrarlo. Antes de partir, dijeron a EL TELEGRAFO: “pasó el tiempo, 50 años y tenemos hoy la alegría del reencuentro, la emoción, los recuerdos, las anécdotas, risas y lágrimas. Cuando nos recibimos salimos al mundo con una mochila cargada de sueños, interrogantes, expectativas y miedos. Cada cual siguió su camino.
Nos queríamos comer el mundo. Nos tocó la difícil. Algunos compañeros sembradores se bajaron antes, en otra estación, pero permanecen en mentes y corazón, en aventuras y anécdotas. Y en el presente, nos reunimos manteniendo vivo el recuerdo, felices de la labor cumplida y de ir por las calles y que alguno nos grite ¡maestro-maestra! y nos vibre el alma, nos invada el orgullo. Son exalumnos que también guardan recuerdos de lo vivido”.
En la salida, afloran las emociones, y los testimonios reflejan nostalgia y orgullo: “Cuántas luchas, cuántas satisfacciones, cuánto dar y cuánto recibir”, “volvería a recorrer este camino de éxitos que logré de esta manera tan digna”, “de todos los cargos que desempeñé, ninguno me dio más satisfacciones que estar con los niños y sus familias”.
El grupo de viaje está conformado por Raquel Minetti, Susana Etchemendy, Mary Espino, Ana Llovet, Liliana Crevoissier, Olga Martinelli, Susana Ziminov, Carmen Rotundo, Dora Cánepa, Laura Aschieri, Beatriz Irigoita, Mirela Núñez, Cecilia Tolstoy, Elsa Manzini, María Rosa Aliandre, Malisa Giupponi, Edelma Díaz, María I. Martínez, Estela Vanzini y Brenda Silveira.

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