Para Farinha, suba de combustibles constituye “una nueva mala noticia”

El diputado Fermín Farinha cuestionó el aumento de los combustibles y la calificó como “una nueva mala noticia”, tanto para el país en general como para el litoral en particular, al entender que la medida agravará la diferencia de precios con Argentina y volverá a impactar sobre el comercio, la industria y la producción. A su juicio, la decisión del gobierno llega en un momento especialmente delicado para la frontera y termina alentando aún más el tráfico hacia el vecino país.

Farinha sostuvo que la suba “viene atada a la reducción del descuento de porcentaje en Imesi” y advirtió que, en el caso del litoral, “va a suponer incidir en el tráfico fronterizo”. En ese sentido, señaló que el aumento “es importante” y que, al comenzar a aplicarse desde abril, mientras las medidas anunciadas para la frontera empezarían recién en mayo, la brecha de precios “queda más que considerable” y “no hay duda que eso va a incentivar el tráfico hacia Argentina”.

El legislador consideró además que el gobierno volvió a equivocarse al no contemplar “la realidad del litoral y del interior”, especialmente en lo que refiere a la estructura de costos y al efecto sobre los sectores productivos. “Creo que nuevamente hay un error del gobierno que no toma en cuenta la realidad del litoral y del interior, en especial con lo que tiene que ver con la conformación de los precios y el impacto en el sector industrial y comercial que viene siendo duramente castigado”, afirmó. Farinha fue más allá y sostuvo que la medida tiene un claro sesgo recaudatorio. “Termina siendo una clara medida recaudatoria, una vez más haciendo caja”, expresó, al recordar que ya había advertido en diciembre sobre los cambios vinculados al IMESI. En esa línea, señaló que durante 2025 hubo “un sobrecosto en el combustible que generó más de 80 millones de ganancias para ANCAP”, y cuestionó que ese margen no se utilizara como amortiguador para evitar una suba que, según dijo, tendrá consecuencias en cadena sobre la economía cotidiana. A su entender, el incremento en los combustibles no sólo repercutirá en la frontera, sino también en los precios internos.

Advirtió que la suba “genera un encadenamiento en la conformación de los precios” que termina impactando “en la canasta básica y en el componente alimenticio”. También afirmó que los comerciantes deberán “refacturar” porque el ajuste “es importante”, y agregó que la producción sufrirá un nuevo golpe en un contexto ya condicionado por “un claro atraso cambiario”.