Precios en la Semana de la Cerveza presentan una oferta amplia, con diferencias según productos y formatos

La 59ª Semana de la Cerveza de Paysandú exhibe una oferta gastronómica extensa dentro de su predio ferial, con una estructura de precios con opciones accesibles y otras de mayor costo, según el tipo de producto, el tamaño de las porciones y los agregados incluidos.
En el rubro bebidas, la cerveza –principal protagonista del evento– se comercializa en vasos y pintas en una franja que va de los 200 a los 260 pesos. Las latas, en tanto, oscilan entre 120 y 160 pesos, dependiendo de la marca. El agua de 600 mililitros tiene un precio de 100 pesos, mientras que los refrescos se ubican en valores similares, aunque en algunos casos alcanzan los 150 pesos. También se ofrecen tragos preparados, con precios que van desde los 300 a los 350 pesos, además de promociones de dos por 500.

En cuanto a las comidas, las hamburguesas se venden entre 450 y 550 pesos, en función de los ingredientes adicionales. Algunas promociones buscan captar al público con combos, como dos hamburguesas con papas fritas por 600 pesos o dos pizzas redondas de muzzarella al mismo precio.
Las pizzas, en sus distintas variantes, mantienen precios diferenciados. Una pizza a la piedra de muzzarella cuesta 390 pesos, mientras que las versiones con gustos ascienden a 470. A esto se suman opciones como el sándwich caliente, a 320 pesos.

Entre las propuestas internacionales, la comida venezolana tiene presencia con arepas a 420 pesos, tequeños a 320, cachapas en un rango de 500 a 600 y una versión de hamburguesa en arepa que llega a 620 pesos. También se ofrece shawarma –plato de origen de Medio Oriente– a 400 pesos, disponible en versiones de carne, pollo o mixto. La comida mexicana aparece, entre otros, con tacos acompañados de nachos a 350 pesos, mientras que la cocina rusa está representada por los pirashki, a 150 pesos por unidad.
Las opciones más tradicionales mantienen precios relativamente estables. El choripán se ubica en torno a los 200 pesos en su versión simple y 250 en la completa. Los chivitos rondan los 400 pesos, y las milanesas al pan, las picadas y los bocatas se comercializan a 500 pesos. En ese mismo rango se encuentran las ciabatas.

Las papas fritas, uno de los acompañamientos más frecuentes, tienen precios que varían entre 200 y 300 pesos según el tamaño y el puesto. Las empanadas, en tanto, se venden entre 70 y 90 pesos por unidad, con variedad de rellenos.
En el segmento de snacks y dulces, el pop se ofrece a 50 o 100 pesos dependiendo de la porción. Los crepes en palitos rellenos cuestan 130 pesos la unidad o 230 pesos en promoción por dos. También hay donas, con precios de 40 pesos las simples, 50 las bañadas y 60 las rellenas, mientras que los pasteles se venden a 60 pesos.

Por último, en el rubro helados, un puesto del predio ofrece opciones individuales con precios que van de 135 a 275 pesos, según el tamaño y la cantidad de sabores elegidos.
El relevamiento muestra una amplia diversidad de precios y propuestas que conviven dentro del predio, tanto en la plaza de comidas como en los puestos que recorren la feria, con alternativas que buscan adaptarse a distintos niveles de consumo.

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