Presidente Orsi abrió ámbito de negociación sobre portland de Ancap

El presidente de la República, Yamandú Orsi, se comprometió a instalar un ámbito con un margen acotado para la negociación, integrado por los ministerios de Trabajo, Industria y Ancap, donde se analizarán posibles salidas de mercados, a la crítica situación que atraviesa el portland de Ancap en Uruguay.

Los trabajadores nucleados en Fancap y Sunca alertaron por la incertidumbre en la continuidad de la producción local, en tanto el plan presentado por el gobierno unifica la producción en Minas. La propuesta del gobierno implica el traslado de unos 50 funcionarios del ente a Lavalleja y la redistribución de otros 75 pertenecientes a las extractivas del Sunca. Las movilizaciones efectuadas en los últimos días permitieron visibilizar la problemática y en la víspera fueron recibidos por Orsi, representantes de los ministerios de Industria y Trabajo, así como la presidenta del organismo, Cecilia San Román.

Anuncio “positivo”

El dirigente de Fancap, Eduardo Zabala, confirmó que los trabajadores “vamos a participar y explorar las distintas alternativas ante la situación laboral que atraviesa la industria en su conjunto en Paysandú. Es positivo contar con ese ámbito de negociación. Seremos muy vigilantes y a la vez cuidadosos de lo que vaya surgiendo, porque tampoco tenemos certezas. Es decir, está todo sobre la mesa y viene otra etapa muy importante con esta negociación”.

Cuidar las fuentes de empleo

En representación de las extractivas del Sunca, Paulo García, destacó la “importancia de tener a todas las autoridades presentes y concordar que no queremos que Ancap siga perdiendo recursos. La idea es buscar el camino para que sea productivo, brinde empleos y sea útil para el país”.

En este encuentro “encontramos la oportunidad de manifestarle que, para nosotros, este plan es inviable y dimos nuestras razones. Explicamos que si se apaga el horno y se deja de explotar la cantera corremos riesgos de perder los permisos”.

Si baja la producción local, “somos 41 trabajadores que estamos en la parte operativa y quedaríamos sin trabajo. Si se van 50 funcionarios que se desempeñan en la parte del horno para la elaboración del clínker, los restantes pasarían a ocupar las tareas que hacemos nosotros. Y los 41 que estamos en operaciones quedaríamos cesantes”, dijo a EL TELEGRAFO.

Con ese concepto “es imposible pensar que no hay pérdida de puestos laborales. Nos ofrecen un retiro incentivado o una reubicación y no tienen idea en dónde. Por eso pedimos tiempo, que se detuviera la instrumentación del plan y se abra un ámbito de negociación” a partir del lunes.

Orsi señaló que “no pondrá sobre la mesa únicamente el plan de Ancap sino también el proyecto del sindicato Fancap para no perder puestos laborales y que ambas plantas sigan en funcionamiento”. Recordó que los sindicatos plantean “desde hace años y aunque ahora parece un poco tarde”, que “Ancap salga a buscar mercados para fortalecer la industria local”.

García planteó a Orsi que los tercerizados conforman una plantilla con mayores vulnerabilidades. “Para nosotros es importante el mantenimiento de todos los derechos ante la posibilidad de ser reubicados”, agregó.

“Plan racional”

A la salida de la reunión, la presidenta de Ancap, Cecilia San Román, dijo que la planta de Paysandú trabaja “normalmente” con el encendido del horno por 45 a 50 días o lo que el ente denomina “una tirada larga”. Definió que el plan para el negocio cementero “es muy racional”, en tanto el país cuenta con dos plantas con capacidades para operar “pero sólo una basta para abastecer el mercado local”. De acuerdo a la jerarca, “es claro que tener dos plantas abiertas cuando solo una funciona, es un costo innecesario”.

En la reunión con Presidencia de la República y los sindicatos, plantearon “darnos un tiempo para analizar el mercado y cuánto creemos que se puede obtener de las obras públicas, las intendencias y la obra en Casupá. Queremos cuantificar e identificar alguna demanda más, pero debe sustentarse sobre un mercado. Por eso, abrimos una nueva ventana para analizar hacia dónde podemos recurrir”.

San Román insistió con el plan de traslado de funcionarios hacia la planta de Minas, “donde nos falta personal para operar en las mejores condiciones, pero además, se van generando vacantes en el resto de la estructura de Ancap que, de acuerdo a los perfiles que tengamos, podemos ir ofreciendo vacantes en las distintas plantas del país”.