En el paciente con cáncer, la anemia (hemoglobina < 13 g/dL en hombres y < 12 g/dL en la mujer) está presente en más del 30% de los casos de forma basal, aumentando hasta el 67% a lo largo de la historia natural de la enfermedad. Si bien la anemia puede ser un signo inicial de malignidad, también puede ser consecuencia de la terapia antineoplásica del paciente o de la progresión de la enfermedad.
Su presencia es más frecuente en pacientes con cáncer en estadio localmente avanzado y/o metastásico.
Múltiples factores pueden contribuir a la anemia en pacientes con cáncer.
Causas
Problemas de nutrición, con niveles bajos de hierro, vitamina B12 o ácido fólico.
*Inflamación crónica mediada por agentes inflamatorios como interleucinas 1 y 6, factor de necrosis tumoral, que producen alteraciones en la producción de eritropoyetina, hormona esencial en la formación de hematíes en la médula ósea.
*Cánceres que afectan la médula ósea (leucemias, linfomas, mieloma múltiple).
*Hipoplasia o aplasia (no producción) de hematíes debido a quimioterapia/radioterapia, infección por parvovirus B19.
*Cirugías o procedimientos invasivos que ocasionan pérdida de sangre.
*Tumores que sangran o hemorrágicos (más comunes en el hígado, estómago y peritoneo).
*Aumento de la destrucción de hematíes (hemólisis debida a autoanticuerpos).
*Enfermedades previas como insuficiencia renal.
*Medicamentos, como antiinflamatorios no esteroideos y aspirina.
Síntomas
Dependen de la gravedad, la velocidad de instalación y estado general del paciente.
Pueden verse:
*Palpitaciones, disnea, angina de pecho, falla cardíaca, anorexia.
*Cefalea, depresión y fatigabilidad, disminución de la capacidad cognitiva.
*En hemólisis: Ictericia con anemia.
Paraclínica
Solicitar hemograma, metabolismo del hierro, vitamina B12 y ácido fólico. Biopsia de médula ósea para verificar que la médula ósea esté produciendo glóbulos rojos sanos.
Tomografía computarizada para detección de sangrados
Tratamiento
*Excluir causas tratables.
*Corregir déficit de hierro (vía oral o intravenosa), de vitamina B12 y de ácido fólico.
*Transfusiones de glóbulos rojos en presencia de síntomas cardiopulmonares graves.
*Eritropoyetina: hormona que estimula la formación de hematíes.
Conclusión
Un diagnóstico y/o tratamiento correcto de la anemia es esencial, ya que la presencia de anemia tiene una clara influencia en la supervivencia, progresión de la enfermedad, eficacia del tratamiento antitumoral y calidad de vida. Una buena alimentación es esencial. Se recomienda priorizar alimentos ricos en hierro como carnes, lentejas y verduras verdes, y combinarlos con cereales enriquecidos. Pasta y arroz enriquecidos. Frijoles, lentejas. Frutos secos. Comer en pequeñas cantidades varias veces al día puede facilitar la ingesta. Beber mucha agua y otros líquidos, como caldo y té. Evitar el alcohol.




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