“El bosque encantado”, un oasis cultural

Quienes recorren el predio se encontrarán en la zona comprendida en el Teatro de Verano y la Glorieta, un espacio que realmente se diferencia de todas las otras propuestas.

Se le ha dado en llamar “El bosque encantado”, ya que se trata de un espacio verde, con arbolado y césped, al que se lo ha transformado en un lugar de disfrute para toda la familia. Si bien fue pensado para niños, hemos podido apreciar que personas de todas las edades lo disfrutan y ha tenido una gran receptividad.

La propuesta de entretenimiento es totalmente gratuita, y por si lo visual no es suficiente para despertar la curiosidad de quienes pasan por allí, cuatro duendes mágicos se acercarán para invitarlos a adentrarse en este mundo de fantasía, que es el resultado del trabajo conjunto de la Dirección de Cultura y la Biblioteca Municipal. Ya al pisar el pasto es como entrar a un espacio mágico con enormes personajes, figuras fantásticas, un toro mitológico de gran tamaño.

Adentrándose en el bosque, se divisa al fondo una gran carpa que también está decorada con antigüedades y estantes con libros. Es el espacio que corresponde a la biblioteca. Su responsable, Ezequías Escobar, nos dijo: “trasladamos algunos libros para crear un sitio de lectura en este lugar mágico, esta escenografía espectacular combina con la magia que de por sí tienen los libros. Día a día vemos cómo niños, niñas, adolescentes y adultos vienen a vivir la experiencia de acercarse a los libros en un entorno diferente. También trajimos una pequeña selección de juegos de mesa, legos y ajedrez de la ludoteca que funciona en la biblioteca. El objetivo principal es acercar la gente a los libros y a la biblioteca, generar comunidad, salimos a buscar a quienes no nos frecuentan; los chiquilines ven esto y ya piden que les saquen fotos y luego descubren los estantes con libros, se quedan a leer y a jugar”.
El trabajo creativo estuvo a cargo del artista Ignacio Colombo, quien dijo a EL TELEGRAFO que “la Dirección de Cultura me encargó la realización de un espacio diferente, una opción alternativa a lo que se encuentra generalmente, y al ver el lugar estratégico la cabeza hilvana una cosa con otra y se logran resultados. El presupuesto era ajustado, así que trabajé principalmente con materiales que por su gran tamaño son de descarte, de algunos de ellos sabemos la historia, de otros no, algunos eran del carnaval de Brasil, por ejemplo, el elefante enorme. Trabajo sobre las bases dándoles color, retoques, las voy transformando. La técnica principal es el reciclaje, yo trabajando dando talleres para adultos mayores en la Intendencia, y acá apliqué muchísimo reciclaje. Hay mucha improvisación porque cuando me pongo a crear surgen otras cosas, en esta ocasión usé mucho flúor y también polyfom que me permite lograr grandes volúmenes, pero con poco peso. Las figuras enormes de las que hablaba antes: el elefante, el toro mitológico y demás son de fibra de vidrio, pesan mucho más y algunas incluso tienen una estructura metálica. Mi padre que es coleccionista nos prestó algunas antigüedades y otras se compraron”.

“Hemos hecho un gran esfuerzo para generarle a los niños algo “palpable” de las fantasías que los libros cuentan; por ejemplo, un elefante verde. Estamos compitiendo –en el buen sentido– con la tecnología, lo que tenemos acá genera sensaciones diferentes. Hemos visto incluso a adultos solos acercarse, que por alguna razón son atraídos. El objetivo de lograr una propuesta interesante, sólida y llamativa de bajo costo se logró”, concluyó.