Investigadores detectaron alta resistencia a insecticidas en mosquitos Aedes aegypti

En el Laboratorio de Vectores de la Unidad Académica de Parasitología del Instituto de Higiene de la Facultad de Medicina (UdelaR), investigadores identificaron que la gran mayoría de los mosquitos Aedes aegypti presentes en Uruguay poseen mutaciones genéticas que les confieren resistencia a insecticidas de uso común, particularmente a los del grupo de los piretroides.

El Laboratorio de Vectores, inaugurado hace tres años, trabaja de manera coordinada con el Ministerio de Salud Pública, lo que le ha permitido desarrollar investigaciones estratégicas como esta. Este hallazgo resulta especialmente relevante en el contexto de la circulación del virus del dengue en el país, que registra brotes periódicos desde 2016.

Resistencia superior al 90%

El equipo de investigación, liderado por la Prof. Dra. Yester Basmadjian y el Dr. Andrés Cabrera, comprobó mediante ensayos biológicos que las poblaciones de mosquitos no mueren al ser expuestas a piretroides como la deltametrina. A través de estudios moleculares, confirman la presencia de mutaciones genéticas asociadas a esta resistencia. Si bien los niveles varían según la región, detectaron frecuencias superiores al 90% en muestras representativas del territorio nacional. Hasta el momento, el monitoreo abarca poblaciones de Salto, Canelones, Montevideo y San José, y proyectamos extender la vigilancia hacia las regiones centro, Este y oeste del país.

Causas y nuevas estrategias de control

Las investigadores señalan que la aparición de estas mutaciones responde al uso excesivo e indiscriminado de insecticidas, un fenómeno que se observa tanto a nivel regional como global.
En este contexto, los investigadores consideran fundamental replantear las estrategias de control y las políticas públicas. Desde el laboratorio, proponen la rotación de sustancias: alternar los tipos de insecticidas utilizados para evitar el aumento de la resistencia. También la tan mentada (aunque no tan aplicada) descacharrización, o sea, mantener la eliminación de agua en recipientes y cepillar sus paredes para remover los huevos, como medida clave de prevención. En lo referido al Estado la investigación concluyó que hay que avanzar en estrategias de control biológico, como la técnica del mosquito estéril, que utiliza radiación para reducir las poblaciones del vector. Y en cuanto a la protección personal hay que continuar con el uso sostenido de repelentes, mosquiteros y vestimenta adecuada.