El escritor sanducero Jorge Jesús participará hoy, a las 23 de Uruguay, en la Segunda Feria Virtual del Libro en Australia, donde presentará Laberinto del sobreviviente junto a la embajadora cultural Nirsa Álvarez. La actividad, que en Australia se desarrollará al mediodía del sábado 11, podrá seguirse a través de la página de Facebook de la feria (ver QR) y volverá a colocar su obra en un circuito internacional que, según él mismo admite, todavía lo sorprende.
No se trata, en su caso, de una sorpresa ruidosa ni de un entusiasmo declamado, sino de una sensación más honda, casi difícil de nombrar. Por eso, al hablar de estas presentaciones virtuales que lo han ido llevando a otros países y otros públicos, Jesús eligió una palabra precisa, acaso la única capaz de resumir lo que le ocurre: “Es una sensación de extrañeza la de la circulación de los libros”.
Sobre esa idea volvió una y otra vez, como quien tantea un sentimiento que todavía no termina de acomodarse del todo en el lenguaje. “Extrañeza, algo extraño”, explicó. Y enseguida fue más lejos, intentando darle espesor a esa impresión, indicando que está “vinculado al sentimiento de la lectura, de cómo circulan los libros en el mundo, cómo uno logra un libro”. En esa circulación inesperada, en ese viaje que ya no depende del mostrador de una librería ni de la mano cercana de un lector conocido, el escritor percibe algo que lo desborda y lo deja frente a una evidencia asombrosa, que un texto escrito desde Paysandú puede, de pronto, encontrar eco al otro lado del planeta.
La participación de esta noche en Australia, de todos modos, no parece ser un hecho aislado. El propio escritor adelantó que podrían abrirse nuevas instancias con otros títulos. “Hay una posibilidad de presentar otro libro en otro lugar, en una próxima feria”, comentó. Incluso mencionó el interés que despertó una obra anterior, indicando que “es un libro que publiqué en 2002, Vecinos del Paraíso; les interesó el título”. Desde allí, la memoria volvió a uno de sus puntos de partida, a esa geografía íntima desde donde también nacen las historias. “Una novela que empieza en calle Queguay y 18, ahora Herrera”.
Así, la presentación de Laberinto del sobreviviente en la feria australiana no será solo una nueva escala virtual para un escritor sanducero. Será, también, la confirmación de que la literatura sigue encontrando caminos inesperados para llegar a otros ojos, otras voces y otras sensibilidades. Y que, aun en tiempos de pantallas y distancias, un libro todavía puede producir ese raro milagro que Jorge Jesús define, con sencillez y exactitud, como una “extrañeza” que deja “boca abierta”.

