El actor argentino Luis Brandoni falleció en Buenos Aires a los 86 años, luego de permanecer internado a raíz de un accidente doméstico sufrido días atrás. La noticia generó una fuerte repercusión en el ambiente artístico y entre varias generaciones de espectadores que lo siguieron en el teatro, el cine y la televisión, donde construyó una trayectoria extensa y de enorme popularidad.
Conocido por trabajos que dejaron huella en la cultura rioplatense, Brandoni fue parte de títulos ya clásicos como Esperando la carroza, La odisea de los giles y La tregua, además de ciclos televisivos muy recordados, entre ellos Mi cuñado. En los últimos años había vuelto a captar la atención del público con producciones como Nada y con la versión audiovisual de Parque Lezama, exhibida el pasado viernes en el ciclo Cine en EL TELEGRAFO.
Su carrera comenzó muy joven y nunca se apartó del oficio. Desde sus primeras actuaciones en los años 60 fue consolidando una presencia propia, hasta convertirse en uno de los rostros más reconocibles de la actuación argentina. Dueño de un estilo firme, de gran potencia expresiva y también de una veta humorística inconfundible, atravesó décadas manteniéndose vigente.
La conmoción por su muerte se reflejó de inmediato en despedidas del mundo teatral y cinematográfico.
Distintas instituciones y colegas destacaron no solo su talla artística, sino también su compromiso con la cultura nacional. Brandoni fue, además, una figura de fuerte exposición pública, con participación activa en la vida política argentina y posiciones que nunca ocultó.
Con su partida se cierra una trayectoria de peso en la escena del vecino país. Queda, sin embargo, una obra vasta, popular y profundamente arraigada en la memoria del público, que lo seguirá reconociendo en personajes que ya forman parte de la historia del espectáculo argentino.
Ingresa o suscríbete para leer la noticia completa y todo el contenido del diario.

Sé el primero en comentar