Olivera destacó el impacto de la 59 y va por una 60 que rompa el molde

El intendente Nicolás Olivera hizo un balance ampliamente positivo de la 59ª Semana de la Cerveza y aseguró que, aun sin cifras cerradas, la fiesta dejó señales alentadoras por la respuesta del público, el movimiento económico y el efecto anímico en la ciudad. “Para mí fue muy buena Semana”, afirmó. Destacó además que el clima acompañó, favoreció la presencia de público y ayudó a que el consumo “se traduzca en trabajo”. En ese marco, sostuvo que “mucha gente trabajó, mucha gente hizo lo suyo” en una edición que, a su juicio, tuvo una exposición y convocatoria superiores. Olivera puso el acento en la repercusión alcanzada. Dijo que hubo eco en “canales tradicionales”, a nivel nacional, pero también “una movida tremenda” en redes sociales, con influencers, comunicadores y transmisiones en vivo desde el predio. “Eso hizo que la Semana se desparramara mucho más que otros años”, señaló. Incluso sin números definitivos, estimó que en el anfiteatro “hubo un poco más de ingresos que el año pasado”, con noches en el entorno de 13.000 y 14.000 personas.

UNA SEMANA QUE BRILLÓ EN UNA CIUDAD MÁS ACTIVA

Otro de los puntos que subrayó fue la intención de sostener actividad a lo largo de los nueve días. “Lo que buscamos siempre y tratamos de recuperar el espíritu es –por así decirlo– alargar los días”, dijo. Para Olivera, la inversión que se realiza para que expositores, emprendedores y comerciantes estén en el predio “tiene que rendir los 9 días” y no solamente “los últimos tres o cuatro”.
En esa línea, valoró también que la ciudad acompañara con una oferta más amplia, mencionando Senderos del Río, Plaza Constitución, el Centro de Interpretación y distintos tours privados. “Tenemos que estar listos no sólo para esta Semana, sino para todo el año”, afirmó.

EL ANFITEATRO Y LA APUESTA AL FREESTYLE

En el plano artístico, Olivera destacó la programación del anfiteatro y la incorporación de propuestas dirigidas a públicos más jóvenes. Defendió la apuesta al freestyle y al hip hop como una decisión pensada no solo para llenar una noche, sino también para posicionar a Paysandú. “Lo que queríamos hacer no es solamente traerlo como un evento, sino empezar, por qué no, a posicionar a Paysandú como un lugar de referencia en eso”, sostuvo.
Dijo además que una de las mayores satisfacciones fue la reacción del público. “Lo que nos sorprendió para bien es la complicidad de la gente”, aseguró. Muchos asistentes, señaló, fueron sin saber exactamente qué iban a ver y terminaron enganchándose con un espectáculo que definió como “tremendo”.

PREDIO FERIAL, GASTRONOMÍA Y VENTAS

Olivera valoró también la evolución del predio ferial, en particular por la diversidad de opciones. Señaló que la gastronomía, durante años uno de los puntos débiles de la fiesta, volvió a mostrar una mejora “en calidad y en cantidad”, al punto de convertir a la Plaza de Comidas en “otro escenario distinto también”. “Lo mismo Tradición y varios otros espacios”. A eso sumó el fortalecimiento del área de artesanías. “La magia del predio está en que puedan convivir distintos estilos de gente, distintos públicos, a través de distintos géneros, con distintos escenarios”, resumió.
En cuanto a la respuesta comercial, señaló que recibió comentarios positivos de puestos y emprendedores. “Hay gente que le fue muy bien, gente que decía que estaba contenta, que había vendido bien”, afirmó. Para Olivera, eso confirma que “la Semana vende” y que se consolidó como un activo fuerte para Paysandú.

OMA Y EL NUEVO PREDIO

De cara al futuro, el intendente vinculó esta edición con las transformaciones previstas para la zona costera y el predio ferial en el marco del proyecto OMA. Sostuvo que este año comenzará a concretarse una parte de esa intervención y que en 2027 la ciudad se encontrará con “otra zona costera” y “otro predio ferial”, diferente al actual. Explicó que la idea es preservar la identidad del paseo para los sanduceros durante el resto del año, pero al mismo tiempo dotarlo de mejor infraestructura para cuando llegue la fiesta. “Lo que estamos pensando hacer justamente es trabajar por un lado la parte que sea permanente, que preserve la identidad de ser un paseo de los sanduceros el resto del año y por supuesto generar infraestructura para que cuando se realiza la fiesta tenga infraestructura adecuada”, expresó.

LA 60 COMO PUNTO DE INFLEXIÓN

El intendente dijo que la 60ª edición “puede ser un quiebre” y “un punto de inflexión en la organización de la Semana”. A su entender, llegó el momento de pensar una fiesta más ambiciosa, con mayor internacionalización y con un modelo que permita pegar “un salto” en artistas, difusión y posicionamiento. “Para mí hay que internacionalizarla mucho más”, sostuvo. En ese marco, aclaró que debe mantenerse el carácter popular del evento, pero también recuperarse la inversión. “La línea fina es que siga siendo un evento popular, al que todo el mundo pueda acceder, pero también que tenga un punto de capacidad de repago de la inversión”, afirmó.

UNA FIESTA QUE DEJó A PAYSANDÚ MEJOR PARADO

Más allá de la organización y de los anuncios a futuro, Olivera insistió en el efecto anímico que dejó la fiesta. Dijo que recibió comentarios de visitantes de distintos puntos del país que elogiaron el estado de Paysandú y la imagen que proyectó la ciudad. “Muchos resaltaban lo linda que está Paysandú”, relató. Más allá del balance artístico, económico y organizativo, Olivera dejó una conclusión política y simbólica. Dijo que esta edición fue “un buen brindis” y que además “levantó el espíritu”. La frase sintetiza su mirada de que la 59 no solo dejó público, ventas y repercusión, sino que abre la puerta a una apuesta mayor. Y esa apuesta, según el propio intendente, ya tiene una misión por cumplir, la de hacer de la 60 una edición bisagra.

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