Ante la sucesión de episodios que han llevado intranquilidad e inseguridad al barrio Santa Elena, en el noreste de la ciudad, como consecuencia del funcionamiento del refugio instalado en el lugar, el edil nacionalista Marcelo Tortorella pidió que el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) traslade esta dependencia que lleva zozobra a los vecinos.
Expresó el curul que “la situación en el barrio Santa Elena ha llegado a un límite insoportable. He recogido el malestar de cientos de familias que hoy se sienten rehenes de una política social del Ministerio de Desarrollo Social que se ha olvidado de la seguridad y del respeto al vecino. Es inaceptable que la ‘”solución’ habitacional para las personas en situación de calle sea un calvario diario para el vecindario donde está instado el refugio”.
Destacó Tortorella que “hoy, la Parroquia Santa Elena vive una realidad dolorosa: sus fieles también se han alejado. La gente ha dejado de ir a la iglesia por miedo, porque el entorno se ha vuelto hostil, con personas pernoctando en las veredas, consumo de sustancias a plena luz del día y una falta total de higiene. Es inadmisible que un espacio de fe y comunidad se vea degradado por la inoperancia del Mides y del ministro Civila, quien parece ignorar el impacto de decisiones que se toman desde un escritorio en Montevideo”. “Quiero ser muy claro: el refugio debe ser trasladado de inmediato de Santa Elena, pero no para llevarle el problema a los vecinos de otro barrio. El ‘peregrinaje’ de refugios de un punto a otro de la ciudad no es una política pública, es un parche mal pegado que solo reparte la inseguridad”.
“Por eso el Mides debe articular de forma urgente con el Ministerio del Interior, para que estos dispositivos se instalen en predios de las seccionales policiales. Llevar los refugios a las seccionales garantiza lo que hoy falta en el barrio Santa Elena. La presencia policial directa disuade el delito y el desorden en las inmediaciones. Se termina el uso de las veredas particulares como salas de espera o baños públicos. Es el Estado que debe asumir el control total de la situación, brindando asistencia pero manteniendo la autoridad necesaria para una convivencia pacífica”, dijo. Agregó que “la asistencia social es un deber, pero nunca puede estar por encima del derecho de los ciudadanos a vivir en paz. No podemos permitir que nuestros barrios se deterioren mientras las autoridades departamentales del Mides se hacen los desentendidos, y mientras el ministro Civila desde Montevideo teoriza como resolver estos problemas de convivencia desde su escritorio. Exigimos que el Mides escuche a los vecinos del Barrio San Elena, y libere el predio parroquial para que todo vuelva a la normalidad”.
“Santa Elena quiere recuperar su tranquilidad, su iglesia y su derecho a caminar por la calle sin miedo; el Gobierno Nacional debe de hacerse cargo de la seguridad y de la convivencia”, reflexionó finalmente Tortorella.


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