Durante la 59ª Semana de la Cerveza se evitó el uso de alrededor de una tonelada de plástico y se recuperaron más de 750 litros de aceite de cocina usado, en el marco de una estrategia ambiental impulsada por la Intendencia de Paysandú para reducir residuos y elementos contaminantes durante el principal evento turístico del país de esta temporada.
Matías Casco, director de la Unidad de Gestión Ambiental de la Intendencia, explicó que una de las líneas más importantes fue la recolección de aceite usado en los puestos instalados durante la fiesta. “Esta semana llegamos a gestionar más de 750 litros de aceite de los puestos”, señaló. Destacó además que se trata de una acción de fuerte impacto, ya que “cada litro de aceite puede contaminar hasta mil litros de agua”. Según indicó, ese residuo luego es canalizado a través del convenio que la Intendencia mantiene con ALUR, donde es transformado en biocombustible. “Esa gestión permite que después el aceite sea reutilizado”, sostuvo.
Otro de los ejes centrales fue la incorporación de vasos reutilizables, que tuvieron una fuerte aceptación entre el público. Casco dijo que se pusieron a la venta 55.000 vasos, lo que permitió sustituir unos 550.000 vasos descartables. “Los vasos reutilizables o ReVasos fue un gran éxito de la Semana”, resumió. Esa sustitución evitó tener que gestionar alrededor de una tonelada de plástico desechable y además redujo la huella de carbono vinculada al manejo de esos residuos. “Redujimos la huella de carbono, más o menos en 660 kg de CO2, asociados a las emisiones generadas por la gestión de residuos que no fueron producidos. Es como recorrer 3.300 kilómetros en un vehículo promedio o lo que pueden absorber entre 30-40 árboles en un año”, afirmó.
“Eso es positivo porque habla de que la Semana de la Cerveza fue un evento más sostenible”, expresó. Agregó además que el beneficio del vaso reutilizable no se limita al evento, ya que su uso posterior permite seguir desplazando productos descartables. “A lo largo de su vida útil, cada vaso reutilizable sustituye a 100 vasos descartables”, dijo.
El jerarca señaló que estas acciones permiten pensar en nuevas herramientas para próximas ediciones. Entre ellas mencionó la posibilidad de calcular la huella de carbono de quienes concurren al evento, en función de sus traslados y otras variables asociadas. “Son medidas que se pueden hacer y que llevan su logística, por supuesto, pero que se puede llegar a implementar en los años para seguir generando un evento más sostenible”, explicó.
También mencionó como referencia el Protocolo para Eventos Sostenibles del Ministerio de Ambiente, que permitirá aumentar medidas ambientales en futuras ediciones de la fiesta sanducera.
Casco vinculó además esta línea de trabajo con la política ambiental más amplia que viene impulsando la Intendencia, en particular con el anunciado plan de plantación de 10.000 árboles en la ciudad, en el marco del programa Paysandú Reverdece. A su juicio, se trata de una señal concreta de compromiso institucional. “Habla de una gestión que está comprometida a llevar adelante políticas ambientales serias y a destinar presupuesto”, afirmó. Para el referente ambiental, la experiencia de la Semana dejó en claro que la sostenibilidad ya no aparece “solo como un complemento, sino como una dimensión cada vez más integrada a la organización del evento”. La reducción del plástico, la recuperación del aceite usado y la posibilidad de incorporar nuevas medidas de mitigación configuran, en ese sentido, “una base sobre la que Paysandú podrá seguir trabajando en futuras ediciones”.


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