“Nada de la inversión está pendiente; esto no retrasa nada”

El intendente Nicolás Olivera afirmó que las conversaciones entre Uruguay y Argentina por el proyecto de la planta de hidrógeno en Paysandú no están provocando demoras en la inversión y sostuvo que el proceso se viene desarrollando con transparencia entre ambos gobiernos y las comunidades involucradas.
“Se viene trabajando bien, siendo transparente, no sólo con el gobierno argentino, también con las comunidades, con las localidades, con el proyecto”, expresó Olivera, tras la reunión mantenida en Montevideo con autoridades nacionales y argentinas.
Consultado sobre si el tema se estaba dilatando por parte de Argentina, el intendente fue categórico, asegurando que “no creo que este sea un tema que se dilate. Nada de la inversión está pendiente; esto no retrasa nada”. Según explicó, la postura argentina parte del reconocimiento a la soberanía uruguaya para definir su estrategia de desarrollo. “El gobierno argentino reconoce la soberanía de Uruguay para definir cuál es su estrategia de desarrollo, cuáles son los emprendimientos que quiere llevar adelante”, señaló.

Olivera indicó que el planteo argentino se ha limitado a despejar dudas y analizar eventuales impactos sobre comunidades ribereñas. La reunión permitió “sacarnos algunas dudas, ver cómo podemos limar asperezas, nada más”, resumió. Aseguró además que “en ningún momento” las autoridades argentinas pidieron “dilatar o retrasar” el proyecto.
Sobre la posible relocalización de la planta, el intendente confirmó que el asunto está en análisis y que fue conversado con el presidente de la República. De todos modos, marcó tres condiciones centrales. Que el emprendimiento permanezca en Paysandú, que el punto de partida sea la fuente de CO2 biogénico que provee Alur y que cualquier cambio no afecte los plazos del proyecto original.

“El núcleo de la relocalización es que se mantenga en Paysandú; el kilómetro cero es la fuente de CO2 biogénico que provee Alur; y además una posible relocalización no puede ir en detrimento de los plazos del proyecto original”, afirmó.
Olivera explicó que una eventual nueva ubicación no surge como imposición argentina, sino de un análisis técnico sobre mejores condiciones para el emprendimiento. “No se trata de abandonar el lugar original por pedido del gobierno argentino; nace a partir de un análisis de que puede haber otros lugares que ofrezcan mejores condiciones”, sostuvo.
Entre esas ventajas mencionó el acceso al tren, a ruta nacional, a un predio ya categorizado para uso industrial y una mayor cercanía con la fuente de CO2 biogénico.

El intendente también se refirió a la judicialización del tema y aclaró que las acciones no fueron impulsadas por los gobiernos. “Quienes llevan essto a la justicia argentina son personas externos al gobierno, actores políticos distintos al gobierno de Entre Ríos y al gobierno”, dijo. Agregó que la mesa integrada por cancilleres, gobernador, ministros e intendentes es el ámbito donde “se dirimen, se sinceran y se transparenta la información”.
En esa línea, destacó el valor preventivo del diálogo bilateral. “No debería llamar la atención que dos gobiernos, frente a un tema que importa a los dos márgenes del río, podamos cruzar información para estar tranquilos de que todo el proceso no va a generar distorsiones”, señaló. Recordó que “20 años atrás (con la instalación de Botnia, luego UPM), pasaron cosas fruto de no tener estas instancias. Esto funciona como preventivo”.

Olivera defendió la importancia estratégica del proyecto, al que calificó como una inversión de escala nacional. “Esto excede Paysandú. No estamos peleando por una inversión para Paysandú, esto es un tema nación, es un tema país”, afirmó. Recordó que se trata de “una inversión de 5.300 millones de dólares, la mayor en la historia de Uruguay”. “Acá viene avance tecnológico, viene una nueva fase en lo que es el recambio de la matriz energética, acá viene ponernos a la vanguardia de algo que en el mundo se están preguntando cómo hacerlo”, expresó el intendente, al remarcar que el gobierno debe actuar con celeridad para dar las señales necesarias.
Respecto a HIF Global, Olivera indicó que permanece a la espera de definiciones oficiales, particularmente sobre el precio de la energía y la eventual relocalización. “La empresa está obviamente pendiente de que podamos avanzar en los temas que faltan, tener definiciones”, dijo. Aclaró además que el procedimiento ambiental original no fue frenado. “Formalmente la empresa cumplió con presentar el estudio de impacto ambiental, ese procedimiento sigue avanzando, acá no se ha frenado nada”, afirmó.

También subrayó que el emplazamiento original no quedó descartado. “La localización original no quedó descartada ni quedó paralizada”, aseguró. Según explicó, las alternativas se estudian en paralelo para evitar pérdida de tiempo, porque el proyecto tiene una ventana concreta de oportunidad. “Este emprendimiento no es lo mismo que se concrete este año, el año que viene o dentro de dos años; se tiene que concretar ahora, porque ellos en el 2030 tienen que estar exportando combustible a Europa”, advirtió.