Paraguay avanza en el Corredor Bioceánico y busca reducir su dependencia logística del Paraná

El puente internacional sobre el río Paraguay entre Carmelo Peralta y Puerto Murtinho supera el 83% de avance. El proyecto, que atraviesa el Chaco paraguayo, apunta a conectar el Atlántico con el Pacífico y abrir nuevas rutas de exportación hacia Asia.

El Corredor Vial Bioceánico, uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de América del Sur, avanza en su tramo más crítico: el puente internacional sobre el río Paraguay que unirá Carmelo Peralta, en territorio paraguayo, con Puerto Murtinho, en el estado brasileño de Mato Grosso do Sul. Según datos de la Agencia de Información Paraguaya, para setiembre de 2025 la obra registraba un avance acumulado del 83,7%, de acuerdo al programa de ejecución establecido.

La estructura, de 1.294 metros de longitud, es pieza clave del Corredor Vial Bioceánico, el eje logístico que permitirá conectar el Atlántico con el Pacífico a través del Chaco paraguayo. La inauguración del puente estaba prevista para junio de 2026, lo que marcaría el inicio operativo del Corredor Bioceánico de Capricornio (CBC), según declaraciones del gobernador de la Región de Antofagasta, Ricardo Díaz Cortés, en el marco de un seminario sobre gobernanza del corredor.

El trazado y sus dimensiones

El corredor, de más de 2.400 kilómetros, tiene como propósito vincular el Atlántico con el Pacífico al atravesar el Chaco paraguayo y zonas del noroeste argentino, con acceso a los puertos chilenos del norte y a las redes logísticas del Mercosur. El puente contará con dos carriles, uno por sentido, banquinas que podrían convertirse en carriles adicionales en el futuro, y veredas para peatones y ciclistas. Más allá de la estructura principal, el proyecto incluye calles, accesos y zonas logísticas que beneficiarán especialmente a Carmelo Peralta y a las comunidades productivas del Chaco.

La financiación del lado paraguayo del puente proviene de la margen paraguaya de Itaipú Binacional. El gobierno del presidente Santiago Peña anunció, el 18 de abril de 2026, que Paraguay asumirá también el costo íntegro de un segundo puente, sobre el río Pilcomayo, que conectará la localidad de Pozo Hondo con Misión La Paz, en la provincia argentina de Salta. Esta obra se integrará al tercer tramo del corredor bioceánico, que contempla la pavimentación de 224 kilómetros entre Mariscal Estigarribia y Pozo Hondo, en el departamento de Boquerón.

Impacto económico y menor dependencia del Paraná

Para Paraguay, país sin litoral marítimo, el corredor representa una transformación estructural en su logística de exportaciones. Actualmente el 70% del volumen del comercio exterior del país se realiza actualmente a través de la hidrovía Paraguay-Paraná, que moviliza alrededor de 22 millones de toneladas anuales y genera cerca de 9.800 puestos de trabajo directos.

Paul Sarubbi, presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), señaló que obras como el Corredor Bioceánico permitirían a Paraguay dejar atrás su condición de país mediterráneo y posicionarse como un hub logístico regional, aunque subrayó que su rentabilidad no es inmediata y que su impacto será determinante para el desarrollo del Chaco y de la economía nacional en el largo plazo.

El corredor no solo amplía el acceso de Paraguay a puertos del Pacífico, esenciales para comerciar con Asia, sino que también reduce tiempos de tránsito, costos operativos y la dependencia de rutas tradicionales. A su vez, estimula la radicación de industrias y parques logísticos en la zona occidental del país.

Estudios de organismos internacionales estiman que el corredor podría movilizar más de 8,6 millones de toneladas anuales y generar un impacto económico superior a los 3.000 millones de dólares, con reducciones de costos logísticos de entre un 30 y un 40 por ciento.

No obstante, analistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (Argentina) advierten que la concreción del Corredor Bioceánico podría desviar algunas cargas de alto valor en relación al volumen de las mismas, aunque es probable que favorezca a Puerto Murtinho en las cargas a granel. La hidrovía y el corredor terrestre son vistos por el gobierno paraguayo como vías complementarias, no excluyentes.

Salida por puertos brasileños

En paralelo al eje hacia el Pacífico, Paraguay también trabaja en consolidar su salida de cargas por puertos del Atlántico brasileño. Brasil ratificó en diciembre de 2025 la Convención Aduanera sobre el Transporte Internacional de Mercancías bajo Cadernetas TIR, mediante el Decreto Legislativo N.º 267/2025.
De acuerdo con la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (UNECE), la adhesión será efectiva a partir de julio de 2026, lo que permitirá implementar procedimientos aduaneros simplificados y agilizar el tránsito internacional de mercancías en las fronteras del corredor.

Del lado brasileño, se prevé un embarque de entre cinco y seis millones de toneladas anuales de soja y maíz desde Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, gracias a la reactivación del tramo Cáceres-Corumbá de la hidrovía, en tanto que el desarrollo del Corredor Bioceánico se perfila como un catalizador del comercio regional a través de esa misma vía fluvial.

La convergencia de ambas infraestructuras –hidrovía y corredor terrestre– junto con las mejoras en los accesos aduaneros con Brasil, perfilan a Paraguay como un nodo de tránsito en el centro de América del Sur, con salidas operativas hacia ambos océanos.