Realizaron Seminario “El arte de la memoria. Testimonios para una Educación en Derechos Humanos”

En el marco del mes de la memoria, la Dirección de Derechos Humanos de la ANEP realizó el Seminario “El arte de la memoria. Testimonios para una Educación en Derechos Humanos”, y presentó una muestra artística sobre la temática que estará abierta al público hasta el 5 de junio.

La exhibición comprende tres instalaciones artísticas simultáneas, montadas en el Edificio ANEP, en Montevideo, que incluyen láminas, cuadros pictóricos y cartografías narrativas, instaladas por los artistas y curadores Aparicio Abella y Aníbal Lattanzio. Las obras abordan el exilio, el arte y la resistencia en diferentes soportes y representaciones.

La inauguración de la muestra propició un espacio de diálogo entre académicos y especialistas de diversas disciplinas y ámbitos, que compartieron reflexiones en torno al cruce entre memoria, arte y testimonios sobre el pasado reciente. Marchelo Tort, del área de Memoria y Pasado Reciente de la Dirección de Derechos Humanos, fue el encargado de presentar a los oradores.

Durante la apertura, la consejera del Consejo Directivo Central, Carolina Pallas, consideró que “este es un mes donde enfatizamos nuestro compromiso con la memoria y la justicia, como valores fundamentales de la vida democrática. Este mes recordamos que hace un poco más de 50 años, la educación pública fue uno de los espacios más afectados por la persecución y la represión. La libertad de expresión, de pensamiento crítico y de construcción colectiva fue jaqueada en la educación. Muchos docentes fueron destituidos, muchos estudiantes fueron reprimidos, silenciados, ejecutados, desaparecidos, solo por organizarse, participar y expresar sus ideas”.

Pallas valoró que cultivar la memoria permite comprender que la democracia debe ser protegida y, en este sentido, la educación desempeña un papel fundamental, “porque en los espacios educativos se construye ciudadanía. Por eso creemos que hablar de memoria no solo es conocer el pasado reciente, también implica hablar del presente y del futuro, y preguntarnos qué valores o qué principios de acción queremos transmitir a las nuevas generaciones, y qué responsabilidades asumimos como comunidad educativa”.

El consejero Julián Mazzoni celebró la posibilidad de formar parte de la conmemoración del Mes de la Memoria, “cuando recordamos a todos los detenidos desaparecidos y, específicamente, los luctuosos acontecimientos de 1976 en Buenos Aires”.

“Diálogo conjunto”

La directora de Derechos Humanos, Nilia Viscardi, hizo énfasis en la importancia de promover este tipo de actividades en el ámbito educativo. “Esperamos que esta muestra pueda seguir recorriendo otros lugares del país en la ANEP y en la Universidad de la República, porque es parte de un diálogo conjunto”, manifestó.

Respecto a la temática del encuentro señaló que “el problema de la memoria ha tomado escala internacional y hoy en esta muestra podemos abordarla desde las vivencias cotidianas, pero también desde la acumulación de saber y de creación de conocimiento. El arte es un medio de expresión fundamental para transmitir lo vivido, para pensar el rol del arte en sí, y para defender el lugar de un arte crítico que, desde nuestra concepción, ocupa un lugar central en la generación de pedagogías de la memoria”. Viscardi también informó que junto a la Secretaría de Derechos Humanos de Presidencia trabajan en la sistematización de productos “que puedan dar vida, alimentar y sedimentar las diferentes capas de memoria y las diferentes memorias que existen”. Por su parte, Lilián Celiberti, presidenta de la Asociación Maestra Elena Quinteros, dio cuenta de la importancia de propiciar actividades pedagógicas que profundicen en los hechos históricos del pasado reciente. “Todavía, a pesar de los 50 años, parece como que tuviéramos que hablar en silencio de lo que nos pasó”. “Queremos que junio sea un momento en el que el secuestro de Elena y otros docentes exilados y otros que la dictadura dejó sin trabajo, habilite una reflexión pedagógica sobre la memoria, que 50 años después nos parece un tema pendiente, no porque no haya prácticas, sino porque no están sistematizadas, no están divulgadas, no fueron hechas públicas para que realmente se posibilite el diálogo”, sostuvo.

Memoria colectiva

El decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE), Nicolás Duffau, hizo hincapié en el compromiso de la Universidad de la República para con la educación en derechos humanos y su problematización, “también en causas colectivas, como la de la memoria, verdad y justicia”. Además, destacó el vínculo de la UdelaR con la ANEP e hizo referencia a la formación de los estudiantes de posgrado en la FHCE. “Más del 70% de los estudiantes de posgrado de la Facultad de Humanidades son docentes de enseñanza Media o de Formación Docente”.

“Modificar a la gente”

Aparicio Abella, artista y curador de la muestra “Arte y resistencia”, invitó a visitar la exposición y detalló el contenido y temática de las obras.

“El arte no sirve para terminar guerras, ni los cuadros, ni las obras de teatro, nada puede acabar con un ejército, ni tampoco pueden modificar el mundo los buenos sentimientos o la buena voluntad. El mundo se modifica a los tumbos y de maneras múltiples. Lo que sí puede hacer el arte, es modificar a la gente. Ese esfuerzo que hicimos por recuperar un poquito de una vida que ya no estaba y de ponerla en un lienzo, es también un gesto de amor, de compartir nuestra vida con otros”, valoró.