
Anoche a las 21 suspendieron la actividad del tomógrafo en el Hospital Escuela del Litoral para realizar tareas de mantenimiento y mayor blindaje de su estructura contra la radiación, que se extenderán por unos 10 días.
El Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (Cudim) “realiza un control férreo” de estos dispositivos y solicitó un reforzamiento del blindaje en la sala de tomografía inaugurada el 13 de abril, señaló el director del hospital, Dr. Sergio Venturino. Explicó que las mediciones de las radiaciones se encuentran dentro de lo permitido, en tanto las tareas de mantenimiento tienen el fin de mejorar la seguridad de la cabina donde se ubican los técnicos y licenciados en Imagenología. Aclaró que el equipo “nunca dejó de funcionar, ni se rompió ni lo rompieron, sino que se detiene para mejorar las prestaciones”.
En los últimos días, el tomógrafo realizó estudios de urgencia y emergencia, a fin de coordinar la reforma y bajar el funcionamiento. “Las obras no afectarán el servicio, porque hay un acuerdo de complementación con Comepa”, dijo a EL TELEGRAFO.
“Desde su inauguración se han superado las 350 tomografías y, como todo aparato, requiere controles exhaustivos de rutina y bioseguridad. Además, la empresa a cargo del service tiene que aumentar los cortes, que hoy son 64 y pasarán a 128. Los cortes implican un aumento de la calidad de los diagnósticos y sus prestaciones. Hay muy pocos tomógrafos con esta cantidad de cortes en el país y hemos sido beneficiados porque somos un hospital universitario”, agregó. Asimismo, se incorporará un software para el cardioTAC, un estudio similar al cateterismo.
Venturino recordó que Comepa debió hacer algo similar con sus pacientes, “hace unos 20 días, cuando suspendió la actividad de su tomógrafo y fueron derivados al hospital. Lo mismo que el equipo del hospital de Salto, donde se hicieron controles de rutina y sus usuarios fueron derivados a Paysandú”.
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