Arte y salud mental: intercambio para la construcción de redes

En la sede Paysandú del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte se realizó el conversatorio “Arte y Salud Mental: Tejiendo Redes”, una actividad organizada por la Federación Caminantes (que agrupa a organizaciones de familiares de personas con trastornos mentales severos) y con el apoyo de la Licenciatura en Psicología.
La jornada, llevada a cabo el 5 de junio, reunió a familiares, usuarios, estudiantes, docentes, profesionales de la salud mental y representantes de organismos públicos con el objetivo de reflexionar sobre el papel del arte en los procesos de rehabilitación, inclusión social y recuperación de las personas que viven con trastornos de salud mental.
Participaron como expositores los docentes Jorge Techeira y Adriana Dupont, del Centro de Rehabilitación “El Taller” de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE); Selva Tabeira, auxiliar de enfermería del Taller Sala 12 del Hospital Vilardebó; la licenciada María Inés González, coordinadora del Taller de Arte del Centro de Rehabilitación Médico Ocupacional y Psicosocial de ASSE; y representantes de la Red Argentina de Arte y Salud Mental, entre ellas la psicóloga social Mirta Otazúa y la artista plástica y escritora María Rosa Patiño.
También acompañaron la actividad autoridades nacionales y departamentales vinculadas a los Ministerios de Salud Pública, Desarrollo Social y Educación y Cultura, la Presidencia de la República, la Intendencia de Paysandú y de la Licenciatura en Psicología en la sede Paysandú del Cenur Litoral Norte.

El arte como herramienta de recuperación

Durante la apertura, Ana Santi, integrante de la Federación Caminantes, destacó que la iniciativa surgió porque las familias “entendemos y estamos seguros de que el arte es una herramienta fundamental para la rehabilitación y la recuperación de nuestros familiares”.
Santi remarcó además que el acceso a la cultura, al ocio y al deporte “debe estar garantizado para todos los habitantes del país. El arte nos parece fundamental porque permite desarrollar capacidades, expresar emociones y generar espacios de encuentro”, expresó.
Asimismo, destacó que las expresiones artísticas contribuyen a derribar prejuicios y estigmas asociados a la salud mental. “Cuando una persona crea, canta, escribe, pinta o comparte una producción artística, deja de ser vista únicamente desde su diagnóstico y pasa a ser reconocida en toda su dimensión humana, con capacidades, talentos y proyectos”.

Una responsabilidad colectiva

La referente de Salud Mental de la Secretaría de Derechos Humanos de Presidencia, la psicóloga Mónica Giordano, valoró la amplia participación registrada durante la actividad y subrayó la necesidad de abordar la salud mental desde una perspectiva comunitaria. “La salud mental es un tema del Estado, pero también de la sociedad en su conjunto. Necesitamos construir redes y generar mejores condiciones de vida para todos y todas”, afirmó.
Giordano destacó además la importancia de involucrar a instituciones de distintos ámbitos en esta temática afirmando que “no es solamente un tema de psicólogos, psiquiatras o del sistema de salud, también es fundamental el compromiso de otras instituciones”. En ese sentido reafirmó que los espacios culturales que promueve el Ministerio de Educación y Cultura son también espacios que generan salud colectiva”.

El arte como productor de salud

Desde Argentina, la artista María Rosa Patiño relató cómo la escritura y la pintura fueron recursos fundamentales para atravesar momentos difíciles de su vida, experiencia que posteriormente se transformó en una línea de trabajo dentro de la Red Argentina de Arte y Salud Mental. “El arte es mucho más que una herramienta terapéutica o recreativa. Es un productor de salud y una herramienta poderosa de transformación”, expresó.
Para la artista, estos espacios de encuentro permiten generar nuevas miradas y fortalecer las posibilidades de inclusión social de las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento psíquico.

El aporte de los estudiantes

La actividad contó también con la participación de estudiantes de cuarto año de Psicología que desarrollan su práctica de graduación en el eje Discapacidad.
La estudiante Sofía Santos destacó la importancia de habilitar espacios donde las familias puedan compartir sus experiencias y donde se promueva una mirada más amplia sobre la salud mental. “El arte permite expresar aquello que muchas veces no puede decirse con palabras. A través de la cerámica, la pintura, el movimiento corporal u otras formas de creación, las personas encuentran maneras de canalizar y visibilizar sus emociones”, señaló.
En el mismo sentido, Lucía De Acosta reflexionó sobre la necesidad de visibilizar los trastornos severos y persistentes desde una perspectiva inclusiva. “Muchas veces, cuando pensamos en discapacidad, imaginamos algo visible. Sin embargo, estos trastornos no siempre se ven, y por eso es tan importante generar instancias que ayuden a comprender estas realidades y a combatir los estigmas”, indicó.