Totalmente en forma: ¿Por qué están tan en forma los actores indios?

“Porque entrenan”, sería la respuesta más fácil y, obviamente, hay mucho de eso. Sin embargo, cualquiera que haya visto las películas o series indias que están de moda, habrá notado que no son dos o tres los actores en forma sino prácticamente todos, y, cuando decimos “en forma” nos quedamos cortos si los comparamos con los actores de Hollywood, en donde también se pueden encontrar físicos increíbles, pero no como en el cine de Bollywood, o sea, el de la India.

El entrenamiento físico de los actores indios se caracteriza por ser extremo, disciplinado y altamente adaptable. Para lograr transformaciones radicales (subir de peso, marcar abdominales o ganar masa muscular), combinan levantamiento de pesas de alta intensidad, entrenamiento Tabata, artes marciales y una estricta dieta baja en carbohidratos.

A diferencia del culturismo tradicional, el físico de un actor indio se esculpe en función de las necesidades de su próximo personaje.

Muchos actores (como Akshay Kumar o Vicky Kaushal) integran disciplinas como Taekwondo, Kalarippayattu (arte marcial tradicional) o yoga para mejorar su agilidad y realizar sus propias acrobacias.
Sesiones de entrenamiento de fuerza hipertrófica (HST) y métodos de intervalo (Tabata) son utilizados para ganar masa muscular y reducir la grasa simultáneamente.

Por supuesto que no olvidan la parte cardiovascular desde ciclismo de larga distancia (como el hábito de Salman Khan de pedalear decenas de kilómetros) hasta natación y running.

Rutinas extremas

Pero claro, no estamos hablando de rutinas de ejercicio y dieta que cualquiera pueda hacer desde cero.
Las transformaciones icónicas del cine indio requieren rutinas de varias horas al día.
Como por ejemplo la del actor Aamir Khan. Para la película Dangal, pasó de un porcentaje de grasa corporal alto a lucir un abdomen marcado mediante el control estricto de déficit calórico y levantamiento de pesas supervisado por entrenadores de élite. O Farhan Akhtar que en su preparación como atleta olímpico, realizaba hasta tres sesiones diarias que incluían dominadas, flexiones, ejercicios de tronco (core) y levantamiento de pesas.

El gran desafío: la dieta

A todo esto, es ya sabido que no alcanza solo con el ejercicio, por más extremo que sea sino que también hay que seguir una dieta estricta. Y la genética y la alimentación tradicional india (rica en carbohidratos como arroz o roti, y alimentos fritos) hacen que definir los músculos sea todo un reto. Por ello, los actores eliminan el azúcar, reducen los carbohidratos simples y priorizan las proteínas magras, las verduras y las frutas.

Farhan Akhtar por ejemplo, consumía alrededor de 3.500 calorías al día durante la fase inicial para alcanzar el peso de competición. En la fase posterior, cuando tenía que perder peso, consumía solo 1.800 calorías al día.

Los desayunos siempre son saludables ricos en proteínas como tortillas de huevo, champiñoes y jugo de naranja. Después venía una merienda a media mañana. Avena con medio vaso de leche desnatada. Tras un intervalo de 30 minutos, bebía agua de coco.

En el almuerzo no podía permitirse comidas copiosas y abundantes. Consistía en verduras salteadas como repollo, judías verdes, pak choi (también conocido como col china), brócoli, espárragos, etc. El pak choi, rico en nutrientes, se consumía en una ración de casi 250 gramos. Para obtener proteínas, se incluían 150 gramos de pollo a la parrilla. Todo se cocinaba con aceite de oliva.

Aproximadamente dos horas después del almuerzo, Farhan solía tomar un batido de proteínas, ya que estaba siguiendo un plan de entrenamiento riguroso y, por lo tanto, necesitaba suficiente proteína para el desarrollo y la recuperación muscular.

Después venía una merienda vespertina que solía consistir en una ensalada de lentejas o garbanzos hervidos. La ensalada se aderezaba con pepino y tomate. Farhan limitaba su elección de fruta a bayas, ya que contenían una gran cantidad de antioxidantes y tenían un índice glucémico sorprendentemente bajo.
Para terminar no había mucha diferencia entre el almuerzo y la cena. El menú era prácticamente el mismo. Sin embargo, para la cena, el pollo fue reemplazado por pescado como salmón o basa.

Lo último del menú fue un batido de proteínas antes de acostarse.
Farhan tenía una dieta increíblemente estricta. Ni siquiera podía añadir sal a sus comidas, ya que el sodio le provocaba retención de líquidos, lo cual era fatal para su objetivo de entrenamiento. Echaba de menos los gulab jamuns y otros dulces; sin embargo, tenía que mantener sus nervios bajo estricta vigilancia.
De ahí que estamos hablando de entrenamientos y dietas extremas que traemos a esta sección para dar un panorama completo de lo que se hace en distintas latitudes para estar en forma, no para aconsejarlo como rutina, salvo que quien lea ya tenga algunos años de entrenamientos parecidos encima.

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