Una serie de mejoras en la infraestructura del entorno del paso de Andrés Pérez del río Queguay se viene realizando de la mano del Club Queguay Canoas (CQC), la dirección del Área Protegida Montes del Queguay y el grupo de guías locales del municipio de Guichón.
En diálogo con EL TELEGRAFO, Carlos Urrutty, referente del CQC y guía profesional de Guichón, señaló que “se logró construir un mirador de aves panorámico a nuevo que tiene un piso más que el antiguo. Se aumentaron las pasarelas con accesibilidad. Hay un tramo que ya se había construido con unos fondos del Ministerio de Turismo y nosotros con voluntariado hicimos un tramo más de ese sector y la idea es seguirlo ampliando”.
CENTRO DE VISITANTES
El Centro de Visitantes continúa recibiendo gente y brindando diversos servicios, ahora con cartelería nueva indicativa. También “se construyó un pórtico de acceso al espacio que es uno de los principales accesos al área protegida en el km 402 de la Ruta Nacional N° 4. Para el pórtico se utilizó un estilo constructivo de la zona con madera y piedra, imitando un poco los cercos de piedra que hay en la zona. Tiene que ver con el manejo ganadero de una historia misionera jesuítica y en el futuro con el manejo del lanar de los vascos que trajeron ese tipo de construcción”, detalló Urrutty.
Dentro de los voluntarios que se sumaron a estas mejoras del área protegida, se destacaron los estudiantes del Curso Técnico Terciario (CTT) en Conservación y Gestión de Áreas Naturales (Guardaparque), del Polo Educativo Tecnológico (PET) de Paysandú.
“Los gurises con algunos profesores han venido a trabajar haciendo voluntariado para este proceso”, destacó Urrutty.
ESCULTURAS QUE APORTAN MISTICISMO AL ÁREA PROTEGIDA
“Hay otros elementos que complementan la propuesta que tienen que ver con lo más místico, con las expresiones escultóricas como la obra La Tuna, en memoria de José Artigas y Melchora Cuenca” —una figura totémica abstracta de hierro reciclado de 3 metros de altura— que fue una donación del doctor Juan Carlos Ualde; “un símil también de petroglifo, que está en la zona también el original, que aparentemente puede ser un calendario lunar-solar. El original está datado en más de mil años de antigüedad. Construimos ese para que la gente pueda observar algo similar”.
MÁS PROPUESTAS, MÁS VISITANTES
Urrutty destacó que ha habido un aumento considerable de visitantes con respecto a años anteriores: “un 80% son del sur de Uruguay, un 15% que vienen de la región, de Argentina, y un 5% que es extrarregión, como europeos, asiáticos y de Norteamérica”.
También reciben la visita de niños y adolescentes de diferentes escuelas y liceos cada año.

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