Francisca, “made in Uruguay”

En estos días fue confirmado el retorno de Francisca, la primera elefanta marina cuyo nacimiento fue registrado en Uruguay el año pasado. En octubre de 2025 nacía en costas uruguayas la primera elefanta marina que rápidamente fue bautizada Francisca, por su cercanía a la playa San Francisco de Piriápolis, departamento de Maldonado.

Francisquita robó el corazón de todos los uruguayos y muchos extranjeros que siguieron de cerca esa poco probable estadía que se prolongó hasta enero de este año, cuando luego de una tormenta grande en la zona, dejó de ser avistada.
Richard Tesore de SOS Rescate de Fauna Marina de Punta Colorada fue el principal encargado de protegerla durante el tiempo que permaneció en nuestras costas, a sabiendas de todos los peligros latentes en los balnearios, sobre todo la presencia de perros que pudieran lastimarla y de humanos carentes de empatía.
Fue notable observar aquel movimiento de voluntarios convocados por Tesore que hacían guardia para cuidar a la pequeña elefanta. Fue la preferida de los medios de prensa y cada turista que visitaba Maldonado se daba una vuelta para verla, tratando de no invadir su tranquilidad.

Alma, la mamá que eligió Uruguay

Es normal que elefantes marinos que recorren enormes distancias en busca de alimentos visiten las costas uruguayas para descansar. Lo que no es habitual, es que vengan a parir. El caso de Alma, la madre de Francisca reflejó una triste realidad: antes de parir, intentó descansar en distintos puntos de la costa, pero fue empujada al agua por personas que intentaban “ayudarla”. Este tipo de intervenciones se dan con frecuencia por falta de conocimientos e información y terminan dañando los procesos naturales de estos animales que eligieron tierra firme por alguna razón, por eso se pide siempre que llamen a los expertos en el tema antes de actuar.

Esta sucesión de intentos frustrados de reposo llevó a Alma a parir en Piriápolis, hecho inédito hasta el momento, al menos públicamente conocido. Ya para ese entonces, Tesore había solicitado un perímetro de seguridad que le permitió dar a luz ya más tranquila en la noche del 11 de octubre.
Lo cierto es que desde ese momento ya gran parte de nuestro país estuvo pendiente de la cría de elefante marino y su mamá.
26 días después, durante los cuales Alma no se alimentaba para cuidar y amamantar a Francisca, entró al mar para no volver. Un proceso natural de destete pero que esta vez, sucedió ante un acongojado público uruguayo que vio a Francisca quedarse solita.

¡Qué placer verte otra vez!

Desde el día que la pequeña Fran quedó sola en costas uruguayas, se produjo un despliegue pocas veces visto para su protección. Los voluntarios no daban abasto y junto a Tesore pasaban noches enteras en vela cambiando la cinta perimetral a medida que se movía, alejando perros y personas imprudentes. Fue filmada y retratada por miles de personas. También EL TELEGRAFO estuvo presente a una distancia prudente para tomar algunas fotografías a este hermoso animalito.
Pero la partida era inminente. En algún momento habría de ingresar al mar para cumplir su ciclo natural. Luego de varios intentos y aprendizaje, un día de tormenta de enero de 2026, Francisca no volvió a ser vista. ¡Hasta ahora!

Volvió para la Noche de la Nostlagia

¿Ir a bailar? ¿Poner música y recordar viejos tiempos con amigos? No, ninguno de esos planes fue tan gratificante como la noticia que confirmó Richard Tesore el 24 de agosto a la tarde: “Volvió Francisca”.
La elefanta marina reapareció esta vez en Punta del Este. “Hace tres días que apareció. Para nosotros es una alegría porque las posibilidades de que el animal sobreviviera –sobre todo porque las condiciones en las que nació no fueron de las más adecuadas— pero se había generado toda una impronta por el contacto con la gente. Estuvo más de 90 días muy cerca de la gente. Esto demuestra que las improntas son reversibles y que el animal ha sobrevivido y se la ve en muy buen estado”.

Si bien Tesore señalaba que “estos animales vuelven al lugar donde nacieron”, reconoció que dudaba de su sobrevivencia dado que un gran porcentaje de estos animales no lo logra. Luego de siete meses en el océano, la elefanta marina “made in Uruguay”, volvió a conquistar las redes sociales y a todo Maldonado que ya tenía pocas esperanzas de volver a verla.

¿Cómo saben que es ella?

En la interacción de las redes sociales se vio un debate de que era, que no era, que cómo saben que es porque el animal no pudo ser marcado ni equipado con un transmisor satelital por los altos costos. Sin embargo, el experto en cuidado de fauna marina que hace más de 30 años se dedica a rescatar animales, la reconoció por algunos de sus rasgos físicos y su comportamiento.
Tesore recordó en sus videos de comparación de Francisca el año pasado con la elefanta que apareció ahora y una de las características del comportamiento que destacaba era su devoción por jugar con las boyas en el puerto que se mantiene en la actual visita. También su comportamiento ante la presencia de público que parecía no importarle, como tampoco ahora. Y como rasgo físico Tesore recordaba algunas cicatrices y marcas que conserva y coinciden con los registros de sus primeros meses de vida. Por otra parte, el tamaño que tiene ahora es el esperable para este ejemplar que en octubre cumplirá un año.

Cómo cuidar la fauna marina

Para todos los seguidores de Fran y el público en general que ve fauna marina en las costas uruguayas, las recomendaciones son varias, pero sobre todo se exhorta a mantener por lo menos 30 metros de distancia para evitar que se asusten o puedan tener reacciones defensivas; respetar la zona perimetrada; mantener a los perros con correa y alejados de la zona; evitar ruidos fuertes, no tirarle agua, arena ni comida y menos intentar tocarla o tomar fotografías desde muy cerca.
Por otra parte, en caso de ver comportamientos extraños o heridas en los animales, avisar a la Prefectura o a SOS Rescate de Fauna Marina.
Lo cierto es que el nacimiento y presencia nuevamente de la elefanta marina que ya es marca registrada del turismo uruguayo, crea un precedente de unión para el cuidado y conservación de estos animales, así como en el desarrollo de la empatía hacia estos animales desde tempranas edades. Después de todo, se trata de una hermosa beba con ojos de dibujito animado que nos compró a todos.