“No se puede invertir en infraestructura cuando no existen cargas viables”

Jerónimo Reyes en el Polo Educativo Tecnológico de UTU.

El Instituto Nacional de Logística (Inalog), creado por ley en 2010, tiene el cometido de fomentar el desarrollo de Uruguay como un centro de distribución regional. Un hub logístico que, por un conjunto de factores, impulse a las actividades logísticas, no solo para respaldar la economía nacional sino, particularmente, de vender servicios logísticos para la región. Su presidente, Jerónimo Reyes, estuvo en Paysandú y participó en una charla en el Polo Educativo Tecnológico de UTU y habló de la realidad institucional y de cargas hacia la región.

HUB LOGÍSTICO

El país maneja cargas de productos y bienes que superan ampliamente la producción nacional. “Si tomamos a nuestra producción como si fuera el 100% de las exportaciones, diríamos que hay otro 100% que moviliza Uruguay y se denomina en tránsito. Eso genera infraestructura, pero va con destino a la región”, señaló.
Destacó las plataformas de ingreso con el puerto y el aeropuerto de Montevideo. “Del 100% de los contenedores que se mueve en el puerto por año, el 80% son regionales. En el aeropuerto de Carrasco se manejan números similares, con un 70% de las cargas en contenedores destinados a la región”, indicó.
En Nueva Palmira, la segunda terminal portuaria en términos de toneladas, “más del 60% de la mercadería que se mueve no es nuestra, sino de la región. Eso indica que Uruguay es un hub logístico, en términos académicos”.

El país exporta “básicamente bienes de origen pecuario y nuestra frontera es limitada. La tecnología podrá ayudar, pero en el corto plazo no se podrá ampliar la capacidad de carne congelada, arroz o madera. Si captamos cargas de la región, se amplían mucho más los servicios logísticos”.
Reyes analizó que actualmente existen mayores posibilidades de captar cargas a Brasil, Paraguay, Argentina o Bolivia. “Desde la Inalog tenemos la mirada de trabajar desde el sector público en combinación con el sector privado, para generar una sinergia que mejore las previsiones para continuar con el desarrollo de algo que ya existe en Uruguay y es su ubicación como centro de distribución regional”.
En cuanto a cifras, Uruguay exporta en términos de valores, “es decir en dólares, más de 13.000 millones de dólares. Las cargas que ingresan o salen, pero que no son importaciones ni exportaciones, sino cargas en tránsito son 5.000 millones de dólares. Más de un tercio en valores de lo que exportamos se mueve en tránsito y es un volumen muy importante que dinamiza otros sectores de la economía”.
Las cargas de la región le permiten al país, “lograr la conectividad para nuestras cargas hacia los principales puertos y aeropuertos del mundo”.

Al norte

Reyes reconoció las diferencias existentes entre el norte y el sur del país, en cuanto a la dinamización del transporte logístico. “Estas plataformas de puerto y aeropuerto están centralizadas en Montevideo y, por lo tanto, el derrame hacia el interior es muy bajo. Tenemos la preocupación sobre cómo desarrollar los nodos de transporte en el litoral. Lo más razonable sería pensar que el río Uruguay sea un canal de transporte fluvial y de salida al comercio exterior. El problema es que los análisis deben hacerse en base a datos y no generar expectativas que defrauden”, aseguró.

La carga en el mundo se maneja por escalas. “En el caso de los granos o mineral de hierro, son barcos que cargan entre 40.000 a 120.000 toneladas. Esos buques ya salen por Nueva Palmira porque, también, necesitan una distancia para su salida”. El puerto mencionado cuenta con una infraestructura potente y “la carga viene desde allí hacia Montevideo, por cercanía. Es un problema, porque los otros puertos no se desarrollan”.

El jerarca consignó que “no tengo la respuesta por lo que se puede hacer para mejorar esta realidad. Reconozco que no se puede invertir en infraestructura cuando no hay cargas que después viabilicen esas inversiones. El Estado no debería hacer inversiones que después queden en entelequias, sino enfocarse en las inversiones que dinamizarán la región. Cualquier decisión que tome el Estado debería basarse en evidencia”.
Otro aspecto dentro del negocio logístico es la forma que adoptan los emprendimientos para su desarrollo y desde allí, brindar las fuentes de empleo, más allá de la logística. “Por ejemplo, la zona de la Laguna Merín tiene potencialidades para el incremento de su producción forestal, cerealera y minera y le cuesta mucho ser exportable porque el transporte hacia los puertos es muy caro”, precisó.

Si bien aún no existen datos concluyentes, Reyes aclaró que “si se desarrollara una vía fluvial por la laguna hacia Brasil –y lo digo en condicional–, posiblemente se podrían desarrollar un conjunto de emprendimientos que hoy no son posibles porque no son exportables”.

Sin embargo, recalcó que “hay que estudiarlo, porque no podemos generar obras como dragados, accesos y puertos para una producción que no se desarrollará. Es un poco antipático decirlo, porque las expectativas locales reclaman inversiones públicas. Tenemos antecedentes de los puertos del litoral, pero hoy no tiene cargas para sacar”.

Reyes relató que existe un proyecto que “transformará” el norte del país. “Es la obra que inicia el Ministerio de Transporte y Obras Públicas con la rehabilitación de la vía férrea para el norte conectándolo con Rivera. Allí se encuentra el puerto seco y podría dinamizar una zona que se conectaría con Montevideo en términos mucho más baratos y seguros que sacarlo en camiones. El ministerio también invierte en el desarrollo de la ruta 26 y eso se transformaría en un nodo logístico. Después queda en la vocación de los privados que esas obras crezcan por el interés del transporte”.

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