El Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) presentó ante el Congreso de Intendentes un escenario de planificación que contempla hasta 25.000 personas desplazadas y acumulados de lluvia que podrían alcanzar los 500 milímetros en un período de 30 días como consecuencia de El Niño 2026-2027. El fenómeno podría afectar a más de la mitad del territorio nacional y extenderse, al menos, hasta mayo del próximo año, por lo que el organismo profundizó simultáneamente la coordinación con intendencias, Cecoed y alcaldes de todo el país.
El director nacional de Emergencias, Leandro Palomeque, fue quien expuso ante los jefes departamentales el escenario considerado más severo para la planificación. Según explicó posteriormente, el cálculo máximo manejado por el Sistema alcanza las 25.000 personas desplazadas.
“Podemos llegar a los 500 milímetros mensuales en 30 días de acumulados, esa es la estimación que está hecha con base en las proyecciones”, señaló Palomeque. El dato fue elaborado tomando como referencia tanto las previsiones actuales como antecedentes de episodios anteriores de El Niño.
El jerarca advirtió además sobre la posible extensión territorial del fenómeno. “Lógicamente que lo presentado en el día de hoy enciende las alarmas con respecto a la extensión que va a tener en el territorio”, afirmó. Actualmente se maneja una probabilidad del 50% de que El Niño termine afectando a más de la mitad del país, alcanzando “no solamente todo el norte”, sino también “parte del centro, avanzando hacia el sur del país”.
En cuanto a la duración, las previsiones presentadas indican que el fenómeno podría permanecer sobre Uruguay por lo menos hasta mayo de 2027. Ante ese horizonte, Palomeque aseguró que “todos los recursos del Estado se están disponiendo para lo que es la atención a esta emergencia” y recordó que el gobierno acordó dos préstamos por un total de 750 millones de dólares para disponer de recursos frente a eventuales consecuencias.
CON LOS CECOED Y CON ALCALDES
La exposición ante el Congreso de Intendentes formó parte de una jornada más amplia desarrollada por el Sinae para trasladar los escenarios de planificación a los distintos niveles de gobierno. Hubo instancias de trabajo con los coordinadores de los Cecoed y con alcaldes de todo el país.
La preparación había tenido un paso previo el 7 de agosto, cuando la Junta Nacional de Emergencias y Reducción de Riesgos analizó la situación y resolvió declarar una alerta institucional. La medida apunta a facilitar acciones preventivas, revisar protocolos y mantener en funcionamiento permanente los grupos encargados de preparar la respuesta.
En el caso de los Cecoed, el encuentro se desarrolló de manera virtual y contó con la presidenta del Instituto Uruguayo de Meteorología, Madeleine Renom, la directora Nacional de Aguas, Teresa Sastre, y técnicos de ambas instituciones. El trabajo continuará el miércoles 26 de agosto en el Salón de Actos de la Torre Ejecutiva, donde se reforzarán las herramientas del Sistema de Comando de Incidentes y se volverán a analizar los escenarios considerados para El Niño.
Para definir las previsiones se estudian antecedentes de los episodios de 1997-1998, 2015-2016 y 2023-2024. Esos eventos son utilizados para estimar hasta dónde podrían llegar las inundaciones, el número de personas que podrían tener que abandonar sus viviendas y las posibles afectaciones a infraestructura y servicios esenciales. También permiten identificar experiencias y mecanismos de respuesta que puedan ser aplicados ahora.
El objetivo central, según el Sinae, es actuar antes de que se produzcan los impactos más importantes. En ese marco ya se encuentra en proceso la compra de equipamiento que utilizarán los Cecoed tanto durante el desplazamiento de familias como en las primeras etapas del regreso a sus hogares después de una inundación.
INTENDENTES ADVIERTEN SOBRE LA MAGNITUD
Las proyecciones generaron preocupación entre los intendentes que participaron del encuentro. Carlos Albisu, de Salto, señaló que existe un 80% de probabilidad de que se registre “un evento fuerte”.
“Cuando se habla de un evento fuerte y uno mira alguna gráfica, es superior al que sufrió el Uruguay en 2015 y 2016”, afirmó. Agregó que existe además “un 95% de probabilidad de que haya una réplica el año que viene, que sería en marzo, abril y mayo”. Pese al escenario, Albisu consideró que hasta ahora “el encare del gobierno es muy positivo”.
El intendente de Rocha, Alejo Umpiérrez, utilizó una expresión gráfica para dimensionar las previsiones. Indicó que entre setiembre y octubre podrían registrarse acumulados del orden de los 500 milímetros, “lo cual es una monstruosidad de agua realmente”.
En su departamento anticipó posibles dificultades para el sector productivo y sostuvo que eventualmente podrían evaluarse prórrogas para el pago de tributos. También señaló que, de mantenerse las condiciones, a nivel nacional podría ser necesario analizar medidas de emergencia agropecuaria.

